viernes, 30 de julio de 2010

ALGUNAS PALABRAS NUEVAS

José Ramón de la Asunción Pérez, de LA UNIÓN, MURCIA

Estoy empezando a pensar
en la maldad de la esperanza.

Hace tiempo aprendí que todo tiene
su lado positivo y su lado negativo:
os dos eternos polos,
a los cuales podríamos llamar
polo gainer y polo chufainer
si nos viniera en gana.

Sin embargo,
nunca había incluido la esperanza en ese todo,
nunca había meditado a la sombra da la esperanza.

Y lo estoy haciendo hoy,
hoy que estoy empezando a sentir
la pasión por el momento vivido,
momento en el que la esperanza afloja su sentido.

Creo…
si consiguiera unir estos dos conceptos,
la esperanza contra la pasión por el momento vivido,
si mi cerebro encontrara o creara la estructura
que lo hiciera posible, comprensible, estable…
creo que saldría flotando.

Tal vez…, tal vez…,
algunas palabras nuevas pudieran ayudarme.

INDIFERENCIA

Jane López Barrios, de TACAMAC, MÉXICO


Cómo puedes pasar de largo al ver la desesperanza en el rostro de un anciano.

Contemplar la frustración en aquel que no puede ver.

Sentir el fracaso en la mano del mendigo.

Advertir la violencia en los ojos del ladrón.

Percibir el desamparo en el niño abandonado.

Observar la impotencia en el hombre sin trabajo.

Descubrir el dolor en la mujer galante.

Distinguir el miedo en aquellos que han perdido la fe.

Y vivir la indiferencia al continuar tu camino…

jueves, 29 de julio de 2010

CONOCÍ ESA PAZ…

Encarna Martínez Oliveras, de MÓSTOLES, MADRID

Vicente tenía un brillo en la mirada que traslucía una vida de paz y felicidad. Se sentía tan querido que no necesitaba más.
Un día, la enfermera vio que se acercaba el final y puso al corriente a la familia.
Sus rostros reflejaban tristeza; sin embargo, irradiaban la misma paz que él. Pero faltaba una hija, la monja: ojalá pudiera llegar a tiempo a despedirse de Vicente.
¡Al fin llegó! Poco después, la misma hija reclamaba a la enfermera. Con los ojos llorosos y media sonrisa recortada por la dulzura, dijo:
- Mi padre ha pedido que vayas.
Cuando la enfermera se aproximó a él, Vicente le cogió la mano, sonrió y dijo:
- Ya estamos todos.
Ella se sentó en el borde de la cama y, con un nudo de emociones gratificantes aferrado a la garganta, pudo devolver la sonrisa a Vicente quien, alojado en su serenidad, se marchaba.

miércoles, 28 de julio de 2010

MELANCOLÍAS

María Corpas Nofuentes, de VILLADECANS, BARCELONA

Hoy estuve revisando correspondencias de antes de que existan los mails, cartas que me hicieron llegar cuando me fui a vivir al extranjero.
Leí las ganas de compartir mientras no estaba, leí añoranzas, amor y amistad. Han pasado diez años y mil cosas. Y ahora he regresado. Algunos están cambiados, otros están como siempre y otros ya no están. Todos han echado raíces, y yo sigo andando por las ramas… y ahora, encima, estoy melancólica… Quiero a mi abuela de vuelta.
Quiero que mi hermano cambia a su novia por una que me quiera.
Quiero volver diez años atrás y no perderme nada de lo que les ha pasado a los míos, o empezar de vuelta y no pasar la vida yéndome.
Igual debo dejar de pensar en lo que me perdí para darme cuenta de lo que encontré.

EN EL CORAZÓN DEL SANTUARIO

Arturo Portabales González-Choren, de MADRID


Por fin, cumplimos el rito de atravesar los últimos metros que nos separan de la cumbre. El cansancio añade solemnidad a nuestros pasos.

Nos abrazamos, intercambiamos alguna frase de rigor. Deportivamente, aceptamos el trono que nos brinda la montaña.

No podemos evitarlo, la vista se nos va hacia el oeste, hacia el último rayo de sol, que nos llega desde el océano, y hacia el abismo que hemos dejado atrás. Poco a poco la alegría comienza a hervir en nuestro pecho.

“Esta vez sí que sí”, leo en la mirada de Carlos. Y yo mismo pienso en estas últimas catorce horas de mi vida, y en los años que han pasado desde que aquel sueño vino a posarse sobre mi palma.

Fluye la oración a la vez que mi aliento fatigado, se evapora en mis labios. Se entrega dulcemente al crepúsculo.

(Así pues, ¿cómo es el mundo al otro lado de este umbral?)

martes, 27 de julio de 2010

A TI TE ESCRIBO

Nélida Leal Rodríguez, de PUERTO REAL, CÁDIZ

Cuando fuimos sólo una, todo se ignoraba. Tú eras yo y yo era tú, un solo cuerpo, dos corazones, un vientre abultado que me conmovía y me asustaba a un tiempo. Tenía miedo a que llegaras. A no saber quererte. Era el misterio repetido en dos mil años de historia, sin que nadie encuentre las palabras que puedan descifrarlo. Y yo necesitaba, como he necesitado siempre, que las palabras acudieran a mis manos para poder trabajar con ellas, para escribirme, otra vez, un mensaje del que al menos yo conociera el significado.
No puede hacerlo.
Y llegaste, mi Paula, y de repente, todo se supo. Brotó en mí ese viejo, antiquísimo instinto que, hasta que tú lo despertaste, yo no sabía que estaba en mí. Y ese instinto desempolvó las palabras escondidas, las que sólo tú conocías, las que me permitiste escribir. Estas son. Tú las trajiste.

NADIE REGRESA DE LA VIDA

Felisa Moreno Ortega, de ALCAUDETE, JAÉN

Aún no he encontrado un motivo para vivir y ya estoy aquí, rodeado de gente que me habla como si fuera estúpido. Me avisaron, allá de donde vengo, que sería así, que el mundo se volvería incomprensible, una bola cerrada de la que es imposible salir. No quise creerlos, no podía imaginar que existiera algo distinto a la luz que nos envolvía, tan blanca y acogedora. No esperaba que me recibieran a golpes, ni que mi espíritu se quedara encerrado en un cuerpo débil e indefenso. Me avisaron de que acabaría olvidándolo todo, en primer lugar, el camino de vuelta, nadie regresa de la vida.

lunes, 26 de julio de 2010

REENCANTAR EL MUNDO

Rosario Hernández Catalán, de TUILLA-LANGREO, ASTURIAS

Conviene tener una cartografía de la tranquilidad. Yo poseo un mapa con naturalezas a las que acudo para lamerme heridas, celebrar lo común y aclarar deseos. Espacios con algún agujero en la Tierra como fuente, charca o bufón… con algo que mane desde lo más profundo como oráculo de Delfos. Ahí es donde averiguo las causas y caminos. Sin necesidad de sibilas, con el solo silencio. Mi mapa es cada vez más grande. Tengo espacios naturales para cada día, para la primavera, para el verano… Soy millonaria natural gracias a la renuncia a otras riquezas. Pero la mayoría no siente esta necesidad o se la han anegado al buscar volante en mano restaurantes con comida del país y playas de folleto, al levantarse de la mesa, al fotografiar y volver al coche y sentir que no era eso, no. Que sin caminata previa, sin sudor, no cabe plenitud cuando se alcanza un bello paraje. Pura química, no nos hemos deleitado con las endorfinas de la caminata. Sin ellas no hay paraíso.
Si no se recupera el sentimiento religioso de la Naturaleza, ese sentimiento oceánico, esa necesidad de rodearse de devas vegetales, de ríos o animales, será duro que a secas, por mera estética, salud o economía, el ser humano se esfuerce en proteger la Tierra. Yo necesito algo más profundo y me atrevo a abrir las puertas del espíritu y me atrevo a encantar la fuente.

DOLOR

Ludmila Zasheva, de SOFÍA, BULGARIA

El tiempo cura las heridas, lo había dicho alguien. Quizás sea así. Tanto el tiempo como la distancia.
Estoy a miles de kilómetros de ti.
Y cada día que pasa me aleja más y más de aquel año salvaje y ardiente, en el que no había ni cielo ni tierra, todo se había juntado en un Universo infinito donde existíamos sólo tú, yo y mi Felicidad.
Y cada minuto transcurrido me separa cada vez más de aquella implacable tarde azulada cuando tú saliste y cerraste la puerta por última vez, y yo me quedé sola en nuestro Universo infinito, sin cielo y sin tierra, sola con mi Dolor…

Quién dice que el tiempo cura las heridas.

viernes, 23 de julio de 2010

ETERNIDAD

Ana Calpe Prades, de BARCELONA

La primera vez que visité el Rijksmuseum no lo vi, perdido como estaba entre los grandes maestros holandeses. Lo he descubierto veinte años después, viajando con mi hijo adolescente: un cuadro muy pequeño, desde el que, sin embargo, se asoma la eternidad.

Una madre, sentada en una silla, tiene a su hija arrodillada a sus pies, con la cabeza en el regazo. La está despiojando. Se la ve absorta en su tarea. Un perro color canela mira hacia fuera. Un haz de sol entra por la puerta e ilumina la penumbra.
Empiezo a llorar conmovida. Por la ternura de la madre, por la pequeña cabeza confiada, por los cabellos dorados. Por tener el privilegio de estar allí. Entonces, mi hijo me abraza, y con timidez me sonríe y me dice: Te quiero mucho. Y acepto agradecida su consuelo y ruego para que este instante permanezca.

HA DECIDIDO CALLAR…

Mª Soledad Turlione, de SANTA FE, ARGENTINA

A Lucas Arias

Se cansó de los signos, se cansó.
Se hartó de los paréntesis que lo atrapan.
De los interrogantes que no se resuelven.
Se cansó de las reglas y ellas de él.
Se cansó de sumar sin añadir.
De exclamar sin ser oído
y esperar guiones para hablar.
Se cansó y ha salido a gritar….

Y entre gritos, encontró:
Silencios absurdos, sin sentido
Frases amargas, sueños rotos
Y se cansó de las palabras
de los que hablan sin decir,
de los que no oyen aunque callen
ni escuchan en multitudes
Se cansó y ha decidido callar…

jueves, 22 de julio de 2010

RELACIÓN PASAJERA

Marlon James Sales, de MEYCAUAYAN, FILIPINAS

Rostros ausentes en un vagón lleno de
espíritus ambulantes,
machacados por los empujones de
la hora punta de la mañana.

Viajamos. Volamos. Vagabundeamos
dentro de esta gran serpiente que sisea
encima de chozales de uralita,
parando de vez en cuando a saludar
al dorado astro que despierta a una ciudad
dormida en los brazos fugaces del amanecer.

Tú estás ahí. Y yo también estoy,
pegados el uno al otro,
oliéndonos el aroma de nuestro desodorante.
Saboreando el sudor que fluye por nuestras caras
mientras los segundos nos mecen
en un trance prohibido
que nos sumerge en un abismo de fantasía
donde nos vemos la desnudez de la inquietud,
la flacidez de sueños efímeros y
la ruptura precoz de esta volatilidad cotidiana
que estamos obligados a vivir.

La despótica alarma resuena inmisericorde
y me bajo sin mirarte.
Yo ya llegué sin que tú llegases.

miércoles, 21 de julio de 2010

¡NO, NO ERES VIEJECITO!

Leticia Rivadeneira, de BUENOS AIRES, ARGENTINA

Adoraba ir con su nieto al parque. Allí le contaba cuentos o hablaba de sus propias historias llenas de matices por la impostación en su voz. Contaba cuando de joven jugaba al fútbol con el número diez y le decía que “era tan bueno como Maradona”. Su nieto no lo podía creer: “ ¿como el mejor jugador del mundo?” . O cuando competía con las bolitas en la calle con sus amigos. Ahora ya no eran tiempos en que los niños podían divertirse en la calle, la inseguridad daba paso a casas enrejadas. En el auto conducido por su admirado Nono, el niño no pudo dominar a sus sinceros pensamientos: “Abuelo , eres viejito, tus manos están muy arrugadas”. El lo aprobó con un dejo de amargura. Salvando la situación inteligentemente Javier le tomó la mano y contemplando su palma, expresó: “Ah no, no eres viejecito!, ¿no ves que esta parte está lisita, lisita?

¡CÓMO PEDIRTE…!

Mª Pilar Redondo López, de CÓRDOBA

Este es el principio de la ceguera, ¡Cómo pedirte que no llames a mi puerta!
La luna bordada con la seda de mis lágrimas intenta retirar las cenizas de la última hoguera, casi imperceptible.
La afilada ironía de la ardiente sed acumula cadáveres y dosis de hemoglobina.
En plena tempestad resulta difícil encontrar el límite de la controversia del análisis autopersonal.
A solas con mi conciencia comienza una lucha tenaz, se templa la fiebre inabordable, escrita al margen la renuncia crucificada que cuenta mis pasos tras una ventana mal cerrada.
La víctima inocente arriesga demasiado donde nada es lo que parece y cuando no se puede volver atrás.
Entre mis manos se deshace el suplicio, mi mente me engaña, me lacera quitándome la vida un millón de veces.

martes, 20 de julio de 2010

PALABRAS

Mª Isabel Bugnon, de SANTA FE, ARGENTINA

El amanecer se llena,
de colores y sonidos.
Tus palabras me hechizan,
a través de tu música.
Tus pensamientos de poeta tienen,
la magia de hacer pensar,
me invitan a soñar.
Solo me tengo que animar a volar,
subida en un murmullo de palabras,
palabras que forman rondas,
enredan a mi corazón,
lo hacen sentir, reír, soñar, amar,
palabras transformadas,
en poesías.

MAR INTERIOR

Silvia Rodríguez, de LA PLATA, ARGENTINA

Sola en la playa, recoge de la arena una caracola blanca y grande.
Ella, como este mar brillante y de olas mansas, era un océano profundo y azul en el que nadaban libremente los delfines y por las noches cantaban las sirenas. Las tortugas desovaban en sus playas y la navegaban los barcos de papel. ¿Cuándo fue que sus aguas danzantes se volvieron turbulentas?
Fue un choque, un cimbronazo, un desenfreno. El único y casual encuentro abrió una herida en su costado por la que comenzó a escurrirse, gota a gota. No le quedaron lágrimas, sólo un inmenso hueco y en sus esquinas rocas de sal. Se volvió dura, insensible, seca.
No volvió a llorar.
Con la mirada perdida en la masa líquida, apoya la caracola en su oreja y oye la marea que crece en su interior. El agua la invade, la vulnera,
la estremece, la inunda y se derrama, salada, de sus ojos.

lunes, 19 de julio de 2010

COMUNICACIÓN

Federico Sánchez Alcolea, de MADRID


Una palabra
puede ser: lo peor
y lo mejor.

Una palabra
a mil y más imágenes
saca ventaja.

Vana ilusión
intentar convencer
al que no quiere.

Vacío y peste
es no tener ideas,
pero expresarlas.

Cerca del alma
y de cuanto le atañe
esté la poesía.

viernes, 16 de julio de 2010

ALQUIMIA DE PARADIGMAS

María Silva Ortúzar, de SAN JUAN, ARGENTINA

Se me adormecen los labios de cosas que no entiendo. Las palabras, imposibles recipientes a veces; solo queda un navegar hacia adentro,
donde el mundo yace dominable.
Dialéctica de arquetipos y presentes, pariendo un futuro digerido por entrañas heredadas.
El pasado, una ilusión; fuimos y caminamos lo que somos, y vemos como alguna vez temimos y gozamos.
Sacudamos el alma de ficciones y fantasmas; de vientos culturales; de bienes y de males.
Libertad es saber reírse y el hombre, el único ser capaz de liberarse del mundo.
“Soy”, la única palabra verdadera.
“Yo”, una ilusión en el infinito, juguete de un dios niño cuyo hogar es la inconciencia.
Sueñas niño que te partes en individuos, y si eres tú, no puedes ser nosotros.
Somos ese niño y arcilla el universo en nuestras manos.

PALABRAS

Claudia Marisol Gaitan Alvarenga, de SANTA TECLA, EL SALVADOR

Un día las palabras acariciaron suavemente la punta de mi lengua y juguetonas se quedaron en la comisura de mis labios.
Un día fuí consciente de su poder, de su presencia.
Por ellas me fue otorgada la llave de la vida.
Me convirtieron en una semidiosa, revestida con un traje de letras y frases.
Me otorgaron el poder de escribir los más hermosos versos, pero también de herir en lo más profundo de las almas.
Por ellas pude contar historias maravillosas y describir los peores horrores.
Pude nombrar la creación y llamar a viva voz al amado.
Tiernas o feroces, cautelosas o impulsivas…. Así de impredecibles son ellas, las palabras… mis palabras.

jueves, 15 de julio de 2010

ALMA

Lola Sanabria García, de MADRID


Me gustaba la niña de cara de mantecado y pelo de panocha.
La visitaba cada tarde, sin que nada hubiéramos acordado al respecto. Yo arrimaba una silla de anea a la suya, y me quejaba de la última paliza de mi padrastro. Ella dejaba las manos sobre el regazo,
la derecha dando cobijo a la izquierda, y me escuchaba.
Luego jugábamos a hacer sombras chinescas en la pared del zaguán de su casa.

Se lo comenté a un amigo y él me dijo: “No te escucha, es medio tonta”. A la tarde siguiente, cuando fui a visitarla, me quedé mirándole sus piernas exánimes rematadas en dos botas de cuero muy lustrado, sin atreverme a romper el silencio. Entonces ella subió su mano derecha y acarició el último moretón de mi cara. “¡Me duele!”, exclamé retirando la cabeza en un gesto instintivo. Bajó la mano, la dejó aleteando sobre su pecho, y dijo: “A mí también”.

UNA SEPARACIÓN

Belén Solesio López-Bosch, de POZUELO DE ALARCÓN, MADRID


No pudo ser, nada es eterno

sólo queda esperar a que pase

el tiempo

que borre el dolor, el desconsuelo.

Como rasgar una hoja de papel por la mitad

media para ti

media para mí

pero dos mitades ya no suman un folio

tan solo dos fracciones

de algo que alguna vez fue un todo.

Qué desperdicio de amor y qué derroche de esfuerzo.

En el campo de batalla

yacen aquellos a los que nadie preguntó su opinión

nuestros hijos.

miércoles, 14 de julio de 2010

SIN PERMISO

Jesús López Martínez, de ESPINARDO, MURCIA


La vida no pide permiso para brotar.

Nacemos sin pedir permiso.

Por mucho que nos empeñemos en contenerla,

la vida empuja desde dentro y se abre paso

a pesar de los obstáculos.

La vida no tiene miedo. Va hacia delante.

rasgando nuestros prejuicios y nuestras corazas.

MIRÁNDOME AL ESPEJO

Mª Teresa Echeverría Sánchez, de MADRID

¡Mírame bien! Soy tu imagen del espejo, esa que ves frente a ti con mirada triste y aspecto desaliñado cada mañana. Como tu mejor amiga, me atrevo por fin a hablarte.
Ya sé que nunca tienes tiempo para mí. Que lo repartes entre los niños,
el trabajo y la casa. Veo que la rutina y el desánimo te están minando.
Mi mirada de cristal te observa corriendo eternamente para intentar llegar, contra reloj, a todas las tareas del día. Si ese amigo o amiga lo está pasando mal, ahí estás tú regalándole esos pocos momentos que atesorabas para ti.

Hoy soy yo la que te necesita. ¡Ya no puedo más! Te pido que me mimes. Me lo debes desde hace tiempo. Hidrata mi piel ajada. Arréglame el pelo para hacerme sentir guapa. Disfruta maquillándome los ojos, las mejillas. Envuélveme en una nube de perfume y vísteme con una sonrisa. Y sobre todo ¡Quiéreme!

martes, 13 de julio de 2010

AMAR

Carmen Soledad García Gutiérrez, de ÉCIJA, SEVILLA


Amar, es dejar ser. Aceptar el error como medio para crecer juntos.

Amar es tolerar, comprender, aceptar, respetar y esperar.

Amar es locura, pasión de los cuerpos que al igual que los imanes se atraen.

Amar, es no temer.

Amar, es confiar.

Amar es soñar con hacer los momentos eternos.

Amar es hacer del hogar, el refugio perfecto.

Amar es pensar que tú puedas ofrecerme todo esto.

Devuélveme la ilusión de creer y amar.

lunes, 12 de julio de 2010

VOLAR

Néstor Alfredo Gutiérrez Castro, de BOGOTÁ, COLOMBIA

La mejor manera de evitar escuchar la tos ensordecedora de mi padre,
era el concentrarme en la filarmónica de Berlín, que con su fuerte flauta me distraía de la muerte lenta del ser que más amaba. Ahora yo también estoy enfermo y mis hijos igualmente se refugian en la música para volar. Yo volé por muchos años, cada vez que me emborrachaba, que bailaba, que hacia el amor. Continué mi vida evitando enfrentar las responsabilidades, las dificultades y las tristezas. Culpé al mundo y a la otra gente de mis desdichas y juzgué con severidad los errores de los demás. Yo volé y hoy mis hijos hacen lo mismo y algún día sus hijos también les reprocharán por no haberles enseñado a dejar volar la mente mientras tienen los pies bien puestos en la tierra.

GREGUERIAS CONFUSAS

Edith Chachín Curi, de Madrid


El sabio no desprecia la lectura ni la reflexión. El ignorante jamás desprecia una hamaca.

El mar salado no es más que un torrente de lágrimas.

Cuando te sientes deprimido, acude a un buen libro; si no consigues reanimarte, busca a un buen amigo.

Solo los que apuntan muy lejos sabrán hasta donde pueden llegar.

Había bebido tanto en su vida, que en su tumba brotó una vid.

Durante su vida presenció tantas desgracias y atrocidades, que decidió donar los ojos.

El mundo es como un jardín en el que abundan las flores, las aves y los gusanos.

No culpes a Dios de lo bueno ni de lo malo. Pero, es cierto que creó la belleza de las flores y el veneno de las serpientes.

¿Qué quieres ser? ¿Un mar embravecido? ¿Un río copioso? ¿Una imponente cascada? ¿Un lago cristalino? ¿O un simple regato?

viernes, 9 de julio de 2010

DISCURSO BAJO EL AGUA

Madeline Pedroza Lombana, de CIEN FUEGOS, CUBA.

Ya no soy ángel de pies rosados e inocentes,
ahora ellos tienen la apariencia del arrecife,
y pululo entre líneas que no escribo
buscando lo que asusta a mis manos,
inexorables ante lo esfíngeo.
Ahora soy el grito de la multitud enhiesta
que huye de la mordaza.
Es preciso embestir velas no henchidas,
encontrar la brújula previsora,
orientarse mirar lejos
hasta el remanso del espíritu,
porque bajo la suela del poder
un rey aplasta serenamente los minutos,
¡pobre corazón que en el pecho se resiste!
¿Adónde más iremos, si el hombre
nunca podrá ser libre como la Libertad?

PRIMER ABRAZO

Irelia Pérez Morales, de CIEN FUEGOS, CUBA

Todo mi esqueleto era un copo de dolor.
Convergía en espirales sangre adentro,
me cercaba,
como un lince en ayunas que no sabe de treguas.

Todo mi cuerpo un surco de espera sublevada,
fuente con sed quebrándose en agujas,
barro al horno desnudo.
Era mi propia carne con embozos de enigma,
cristal y azogue a la intemperie fraguándose aguaceros,
colibríes
desde el fondo del tiempo y las memorias.

Quizás el calendario tuvo celos
de este geiser lunar que me estrenaba,
y amasó un nuevo día con palomas con nidos,
sangre
sudor,
con el primer abrazo.

Y el manantial vino por fin.
Cruzó el gran páramo donde los miedos se coagulan,
derribó cada puente;
llegó a mi piel,
(llegaste)
ensueño y talismán,
un corazón alado gimiendo entre mis piernas.

jueves, 8 de julio de 2010

SUEÑOS IMPERFECTOS

Antonio Blázquez Madrid, de LAS ROZAS, MADRID

Cada día, a las cinco de la tarde, salgo de mi casa y me dirijo a la estación de autobuses; cada día, ya dentro de la estación, me acerco hasta la ventanilla de venta de billetes; cada día, sin que recuerde desde cuando sucede, siempre encuentro un letrero pegado sobre el cristal, que indica que yo no quedan plazas libres para el viaje que pretendo hacer. Entonces, bajo a los andenes para ver a los que sí lo han conseguido, y observo que sus caras están cansadas y a veces llorosas antes de partir, después me fijo en los que retornan y veo que sus rostros siguen silenciosos y tristes, y al verlos así deja de importarme no haber conseguido mi billete; por lo menos hasta el día siguiente, cuando, a las cinco en punto, salga de nuevo de mi casa para ir a la estación de autobuses con el deseo de hacer el viaje que el destino aún no me ha dejado hacer.

LA DEBILIDAD DEL HÉROE

Juan Antonio Moreno Ávila, de ALMERIA

Siempre hay alguien que narra esa historia a la hora de los postres, en el restaurante de un hotel recóndito, ignorando que en el verano resulta inapropiado hacer memoria, que en el verano resulta inapropiado hablar del dolor, mientras el resto de comensales se revuelven, incómodos, en sus sillas, como si la muerte estuviese a punto se sobrevenirles. Esa historia es la historia de la vida. Es más digna la fortaleza en su silencio que plausible el dolor en su desahogo. Pero tal vez estemos condenados a traicionar nuestra imagen. Por eso, a la hora de los postres, siempre hay alguien que se quita la máscara.

miércoles, 7 de julio de 2010

LIBROS LIBRES

Elena Prieto Urbano, de Madrid

Unos te llegan muy dentro, otros apenas te rozan y los hay que te enternecen, te hacen vivir otras vidas.
Algunos son pequeñitos,
como las personas,
y nos descubren grandes verdades.
Es el viajero el que los pasea y los disfruta en cada idioma y cultura, y es él el que los transforma y los cambia a su antojo.
Y se agarran tan dentro que algunos,
como las personas,
son difíciles de olvidar.
Y nos turban y nos enloquecen y nos dan traspiés da fantasías y batacazos de realidad.
Como las personas.
Y los hay sencillos y complejos, con guardas para ser respetadas y con espacios para dedicar y recordar.
Como las personas.
Y hay personas en los libros y libros con personajes y personas con libros y libres de hacerlos suyos.
Los libros, por ser libros, son buenos; igual que la personas, por personas, son libres.

A MIS HIJAS

Liliana Mabel Giannini, de Mar del Plata, Argentina

Hijas mías… dos gotas de agua, distintas e iguales a la vez.
Dolores de mis entrañas, alegrías de mi corazón,
razones de vida, peleas que duelen, reproches por mis errores.
Caminos recorridos con esperanzas,
secretos compartidos y guardados
silencios perturbadores en medio de la noche.
Lágrimas cuando me dijeron:
“mamá tuve mi primera vez”,
dejaron de ser niñas para ser mujeres.
Juntas podremos, si ustedes lo quieren,
denme sus manos pequeñas mías.
Recuerden…Vuelvan un instante a su nido,
escuchen el ritmo tranquilo de sus latidos
sientan el vientre que las contuvo durante nueve mágicos meses, comprendan su soledad el día que lo dejaron vacío.
Entiendan a esta madre…
que las apañará mientras tenga fuerzas,
las defenderá aún si ella muere en el intento…
Las dejará volar para que sean libres
y las amará más allá de su propia vida.

martes, 6 de julio de 2010

INSPIRACIÓN

Autora: Laura Coloma Pérez, de Monzón, Huesca

La inspiración se persona, cual tormenta de verano, inesperada, vivificante, arrolladora.
Un estallido de entusiasmo se adueña del alma, un soplo de lirismo, alentado por las musas, pide a gritos un rescate, un artista que lo esculpa.
La inspiración es repentina, imprevisible, casual. La sientes, te invade, la modelas, te penetra, la compones, te sinceras. Se consuma un acto de amor, se cincelan melodías, se rubrican bustos, se dibujan poemas, se solfean lienzo, se coquetea con la locura.
Viene al mundo un nuevo vástago del arte con mayúsculas, tierno, original, flamante legado de una ninfa traviesa que serpentea en los espíritus, que sin llamar abre puertas y nos regala obras vivas.

DESPEDIDA DE UN SOLDADO

Autor: Manuel Montes Rodríguez, de Alcalá de Henares, Madrid

Nunca me han gustado las despedidas. En esas circunstancias las palabras se enredan con los sentimientos y se agolpan en el pecho, todo él un revoltijo de dudas, presagios y ahogos. Sólo un fuerte abrazo deshace el nudo de la angustia. Así fue aquella tarde, cuando el ocaso se adueñaba de un poniente orlado de nubes enrojecidas y, tras estrecharlo contra nuestros pechos, Astur nos dijo adiós alzando el brazo en señal de despedida: “Todo irá bien, os llamaré desde Herat”.
Una franca sonrisa se adueñó de su faz iluminada de valentía, arrojo y determinación. Era un rostro curtido por un viento secular preñado de gloria, esculpido por la arrogancia del frío septentrión y por la soberana herencia de los Tercios Viejos.
Cuando el avión partió hacia un ya ennegrecido oriente, el dolor y el miedo irisaron las lágrimas que humedecían las mejillas de su madre.
De súbito, una paloma aterrorizada voló, buscando la salida hacia la noche, en la acristalada bóveda de la terminal.

lunes, 5 de julio de 2010

HUIDA

Mª Rocío Martínez Moreno, de Majadahonda, Madrid

Le gustaba cantar bajito y pisar los charcos; a veces se iba al parque a leer, sola. Era alta, muy alta: se lo decían sus amigas, sus padres, todos. La inscribieron en un concurso de belleza. Y la llevaron, al fin, a un estudio grande, lleno de decorados, cámaras y gente con prisas. La colocaron frente a un fotógrafo, peinada, maquillada. Sonríe un poco, le dijo. Pero a ella no le apetecía sonreír. Bueno, refunfuñó él, pues no te muevas y mira el puntito rojo. Entonces ella se asustó del flash, y de los focos, y de la gente que iba y que venía, y salió corriendo, buscando la calle, mientras se zafaba de la camisa y quedaba semidesnuda. En la carrera se le rompió una tira de la sandalia, y una vez fuera la lluvia de la tarde le deshizo la laca en el pelo y el rímel en los párpados. Sonrió, con un pie descalzo en el asfalto, y se puso a buscar forma a las nubes.

PALABRAS Y SILENCIOS

Autora: Margarita Guerra Terra, de MONTEVIDEO, URUGUAY


Abrumada por largas discusiones y escasos diálogos, las palabras pesaban y buscaba la paz del silencio. Insatisfecha ante fugaces ternuras, busqué más. Pensé en Heráclito, en Machado. Si todo cambia también yo puedo cambiar, me dije. Dejé fluir el río y andar el camino. Cambié la mirada, la intención, la disposición interior… y encontré el silencio en el abrazo. Dejé descansar las palabras… y aprendí por fin la humildad.

viernes, 2 de julio de 2010

LA AMISTAD

Autora: Mª Dolores Varela González, de CARBALLO, CORUÑA

¿Puedo quedarme allí sin hacer ruido,
donde están tus más altos pensamientos?
donde están los recuerdos de nuestra infancia;
donde las horas cumbres de tu vida
perduran en esencia y en fragancia.
Justo allí, donde brota la catarata de tu amor
que fluye generosamente

al que se inclina para beber del cuenco de tu mano.
Donde está tu avidez por el paisaje por las palabras que rebosan
música, por los barcos que embisten el majestuoso oleaje.
No sé explicarte cuán feliz me siento a la sombra de todo lo
incambiable, lo que desborda de tu corazón.
Mientras tu me cuentas

tus gozos entrañables o vuelcas, en mi oído tu pena y desazón,
seguiré sin desmayos construyendo este puente de amistad
entre tu
y
yo.

jueves, 1 de julio de 2010

EL VUELO DEL CUERPO

Luis Miguel Carreras Jiménez, de ARRECIFE, LANZAROTE

¡Qué desgastado está el cuerpo mío!
¡Qué hosco es ya su gesto en esta silla!

Si amoroso le busco, se va entre peñascos.
Si le pienso, se disipa como onda.
Si le anhelo, huye como cierva.
Si le encuentro remansado, se sacude y precipita abismal.

No sé, cuerpo, cómo decírtelo.
No sé qué es lo que quieres ya de mí.


De noches sales callado –yo veo salir al cuerpo de mi cuerpo-.
Y subes leve, desenvuelto, apresurado.
He visto al cuerpo traspasándome la vida.
También salir sin despedirse y volver al día siguiente.


No sé que es lo que quieres ya de mí.
Dímelo porque, aunque carne de mi carne,
hallo en ti pudor.