lunes, 30 de agosto de 2010

TU SONRISA

Dina Lourdes Vargas Guillen, de Arequipa, Perú



La Vida y la Muerte esperaban por ti al pie de la incubadora artificial.
Indefensa larvita de mariposa acurrucada en la flor más agreste de la existencia humana.
Tu respiración dibujaba el sufrido goteo de una cascada atrapada en el invierno del adolorido paisaje serrano. Tus manos buscaban desesperadamente asirse al nido ausente.
-No queda nada por hacer- aseguró aquella vez el neonatólogo-; con solo seis meses de gestación, este niño se apagará como una velita.
Pero yo me quedé a tu lado, abrigando con mis oraciones la pálida luz de la velita, midiendo el tiempo con cada latido de tu corazón. Y descubrí que la fuerza de tu llanto desbriznando el universo, era, en realidad, el primer verso de mi poema.
Mi adorado nieto, ahora te toca contemplar el cirio de mi ancianidad. Deja que se apague con el último de mis versos: tu sonrisa.

EQUIVALENCIAS

Elm Puig i Mir, de Barcelona




Enorme será la ironía,
grande la queja escondida,
pequeña la sonrisa,
diminuta la sinceridad.

jueves, 26 de agosto de 2010

REBELDÍA

Hermelinda Rodríguez Salgado, de Cáceres



Pago tu celo de padre con mi rebeldía adolescente.
¿Acaso pedí nacer, tocar lo terrenal?
Te impones frente a mi juventud con tu predisposición a indicarme normas y directrices, entonces es cuando nuestros caminos se desvían.
No hay obediencia. El único vínculo que puede llegar a unirnos serán tus palabras inmensas, desbordándose como un río de belleza impetuosa;
la poesía que creas se expande con urgencia, como un haz de luz que penetra en mi mente virgen, con acordes levísimos que salmodian mis sueños. Solamente así podremos fortalecer el respeto.
Y escuchándolas, pienso en esa sutil alegoría de la creación perfecta.

BASUR-ARTE

Orlando Ignacio Fernández, de Minnesota, USA


La difusión de la mala literatura y otras manifestaciones artísticas
se argumenta en que “eso es lo que el público quiere”.
En realidad no se le ha educado para que sepa elegir,
discernir entre la buena y la mala calidad, o escoger lo más conveniente.

Sabido es que la opinión puede tener más fuerza que la razón.
No podemos evitar que la mediocridad nos rodee, pero es lamentable cuando nos la venden en forma de obra literaria, de producción
artística o moda.

Hoy en día las manifestaciones culturales destinadas a las grandes masas no satisfacen en gran media las necesidades espirituales ni estéticas del hombre.
Y generalmente no cumplen otras funciones del arte: educación, información veraz.

El contenido de las obras ha pasado a un segundo plano.
Vivimos en tiempos en los cuales las imágenes –la forma- es lo que impera, y lo banal, las situaciones cliché, la trama trillada, es lo que vende.
Así lo reflejan las encuestas de marketing.

El arte tiene que representar las expectativas del pueblo.
Cuando el arte en su conjunto se pone en manos de mercaderes,
he ahí el resultado.
Ya veremos en el futuro el impacto de este proceder.

martes, 24 de agosto de 2010

TEATRO

Mª Antonia Henarejos Soriano, de Cartagena, Murcia



Silencio en el camerino. Repaso el libreto mientras no pienso en nada.

Los nervios me hacen prisionera. Intento relajarme.

Me llaman para maquillarme y quisiera escapar. A continuación vuelvo al camerino y hago un par de llamadas al móvil.

Me reclaman para el ensayo general. Olvidé algún detalle del atrezzo.

Se escucha la voz en la oscuridad.

¡Atención! ¡Silencio! ¡Estamos a punto de empezar la función!

Detrás del telón escucho el fuerte murmullo de personas que se acomodan en sus butacas. Intento obviarlos y concentrarme en mi papel. La suerte está echada.

El director nos convoca para hacer ejercicios de relajación que solo sirven para inquietarme aún más. Tengo sensación de ahogo y me cuesta trabajo respirar. Bebo agua.

¡Falta un minuto! ¡Silencio!

Se abre el telón y comienza la magia del teatro.

Me siento feliz.

ELLA

Alejandra Pereira Santos, de Algete, Madrid



Me despierto con la soledad de siempre.

Llamo un poco la atención, sin resultados. Contemplo el mundo inmenso que me rodea.

Una lágrima brota de mis ojos legañosos y se desata el llanto.

La echo de menos. Su pelo rizado y su risa cantarina.

De pronto aparece ante mí. Parece un ángel vestida con ese camisón blanco. Me entra hambre sólo con ver sus perfectos senos.

Ella me sonríe. Yo dejo de llorar.

Se inclina con suavidad sobre mí y me abraza. Me acuna suavemente y me dice que todo pasó, que está ahí conmigo.

Me acaricia bajo el cuello, donde más me gusta. Capto su aroma. Me encanta.

Con una ternura ciega, me besa rápidamente. Nos reímos. Estoy feliz.

Inspiro, con seguridad, y me atrevo a decirle lo que llevo ensayando desde hace tiempo. De mis pequeños labios balbucientes se escapa mi primera palabra: “mamá”

lunes, 23 de agosto de 2010

SENTIR

Estela Muerza Arriezu, de Sesma, Navarra



Cuando el sentimiento impregna tu vida, cuando el corazón grita por salir al exterior, cuando tus días son simples sucesiones de momentos irrepetibles, cuanto tu vida se convierte en palabra y la palabra ocupa toda tu experiencia sensible, entonces surge esto:
Sentir significa descubrir la esencia de la vida, saber que hay algo por lo que vivir, algo por lo que luchar, algo por lo que la vida es vida y nada más.

SENTIRTE CON EL TACTO

Arturo Casas Torres, de Zaragoza



Piel con piel: -¿quién toca a quién?

Son dos cuerpos los que sienten en el compartir.

No es tan solo mi mano quien con caricias roza la suave textura de tu piel.

Porque tú, con ella, también acaricias la yema de mis dedos.

La piel siente en toda su superficie, palpa y es palpada al mismo tiempo. Y también habla, se expresa, dice cosas con su tacto, se comunica.

Nuestras células, dialogan en contacto sobre el amor, sobre el placer de compartir. Cada una de ellas desea ser partícipe de esta respetuosa y dulce conversación. Todas con algo que decir, que aportar. Todas se comunican, cada una en su momento, aunque se alargan, al expresarse, por un placentero y delicado interés, hasta que al final se ponen de acuerdo para crear una deleitosa canción, donde las zonas más sensibles unidas y compenetradas crean la más gustosa sinfonía.

viernes, 20 de agosto de 2010

UN ADIOS SIN DECIR NADA

Mª Dolores Serrano Simón, de Écija, Sevilla


No me gustan las despedidas, son como la luz del candil tras la ventana o el mar triste de olas calladas.
Por circunstancias mi mamá y yo nos conocemos y despedimos cada día sin decir nada. En minutos es otra persona, no tiene pasado, presente y se marcha. No es mi mamá sino otra persona por descubrir. No sabe dónde, cómo o con quién está porque su Alzheimer hace que haga trampas al tiempo, cambia los días por horas y no me conoce. Pero yo sí y nos decimos adiós sin decir nada.
En estos 11 años, juntas aprendemos a ser niñas en su mundo, y soy sus sandalias para protegerla y sentirla. Pero avanza rápido, se descalza tímidamente y me olvida en la orilla llena de arena, sola, callada y mojada. Desata lazos y deja sus cosas, se aleja, se deja amar, y yo sólo puedo estar ahí, en el mar que hace que la encuentre en mi corazón y en la despedida sin decir nada.

EL SILENCIO DEL MIEDO

Fernando Pérez Villan, de San Sebastián


Era una mañana cualquiera, en un pueblo cualquiera de nuestra amargada tierra, un grupo de personas se encontraban haciendo cola para sacar dinero de un cajero automático, en una entidad bancaria atacada con cócteles molotov. Nadie hacía ninguna indicación de lo ocurrido excepto una señora que, mirando a su marido, le preguntaba por lo ocurrido. Los ojos cerrados de éste y una mueca de resignación fueron toda la respuesta.

Te vas de allí sabiendo lo que todo el mundo conoce, no hacen falta juicios para demostrar nada, ni abogados eficaces que creen una duda jurídica razonable.
Callamos y nos vamos a casa tranquilos de que, los que dicen hacer la guerra contra el estado, no se hayan fijado en nosotros, y “solo” coaccionen y amenacen a cualquiera que se atreva a discrepar públicamente.

Pasan los días pero la indignación ya no desaparece, una pregunta absurda martillea mi cabeza, “por qué llevo tanto tiempo mirando hacia otro lado”, cuál es la razón por la que continúo viviendo atemorizado, sin atreverme ni tan siquiera a mirar a los pocos que se levantan contra tanta infamia, gente digna que intenta que nuestros hijos lleguen a conocer nuestro miedo, únicamente, a través de los libros de texto.

Bueno creo haber acabado de decir cosas que seguramente no leerá nadie, no sea que desde mi nombre descubran que soy un hostigador a sueldo del estado opresor, un fascista en contra de la construcción nacional, o simplemente un traidor. Aunque hoy quizás no ejerza de cobarde ni deje que el miedo calle de nuevo mi voz, tengo los años y la indignación suficiente para librarme de él, al final siempre será un honor que te comparen con esas personas que no consiguen silenciar.

jueves, 19 de agosto de 2010

SED Y NIEBLA

Fernando Sanjuan Iglesias, de Zamora


Sé que arde fuera del cielo
todo el tiempo que se quema,
que resbala en su rostro la hiedra
porque en él escriben
sed y niebla.

Sé que lo posible es muy cierto
pero las metas que invento se manchan,
se diluyen lentamente en deseos de brea
y mientras oscurece
me dejan.

Sé bien que entre el humo
habrá una puerta que se cierra,
que en el día en que la luna acaba
el que nunca escoge
nunca acierta.

Sé que el estío vuelve adusto
lo humilde enhestado en primavera,
que la otra desea que el uno no vuelva
si va a escribir él las palabras
sed y niebla.

miércoles, 18 de agosto de 2010

FOTOSÍNTESIS DEL AMOR

Luz López Samaniego, de Alicante


La asignatura del amor es la única sin manual ni límite de convocatoria.
Libertad de auto cátedra para su angosto estudio y empírico aprendizaje.
Si una palabra adviertes en quien amas; la analizas en sí, en el contexto, en el pretexto, en el tono, en la forma… La silencias, la compartes, la desmiembras, la vertebras y la tornas a analizar.
Si te explican la fotosíntesis, no intentas interpretar por qué la clorofila necesita del sol -es así, sin más-. Si se le cayó la tiza al profesor mientras dibujaba un estambre, si alguien le interrumpió, si mantuvo mirada perdida al preguntar la lección, si le imaginaste en un día de playa, o en el inicio del suicidio de su melena, no cambiará la teoría.
Será por esto que siempre compensé con flores las injustas decepciones que provoqué, así como las sonrisas de enamoramiento que secuestré.

martes, 17 de agosto de 2010

LIMPIEZA INTERIOR

Maribel Gallego Martínez, de Roquetas de Mar, Almería


En ocasiones el orgullo debería aplacarse, con una dosis de humildad bastaría.
Un perdón a tiempo es la cura inmediata para una larga enfermedad como es el rencor.
La indiferencia puede ser un arma mortífera ante un alma herida, y un abrazo un somnífero perfecto para calmar el dolor o la locura y generar una cuerda firme que te atará a un suspiro de alivio profundo.
Una sonrisa, es un pequeño proyector de felicidad que puedes dar o recibir de manera contagiosa sin coste alguno.
La envidia no es más que el suicidio inducido de la propia dignidad y el odio un paso a la putrefacción del amor.
El amor es la fuerza absoluta capaz de traspasar cualquier barrera, una aspiradora de ilusiones y buenos sentimientos que alimentan y enriquecen el alma de cualquier ser.
La felicidad depende de nuestro interior, limpia el tuyo.

DAVID

Laura Domínguez Arroyo, de Covarrubias, Burgos


David solía decir que antes que lo fácil había que hacer lo correcto.
Y que la coherencia, en la política y en lo humano, era fundamental. Me lo dijo mi hermano y son las enseñanzas más beneficiosas que he oído en mi vida. Yo apenas lo conocía. Antes de conocerlo mejor un cáncer le invadió el cuerpo y se lo llevó. Ahora ya no podré oír sus útiles consejos nunca más. Y me invade una pena tenaz y gris por ello.
Sé que era una de las mejores personas que ha pisado este planeta, porque es la gente como él la que hace de este mundo un sitio habitable. La gente que no se queda inmóvil y pelea, los que organizan cosas, los que viven para los demás, los que construyen nuevas realidades. Los que nos hacen ver que entre toda la mierda y todo lo malo, aún nos quedan resquicios de esperanza.
Recuerdo ahora esos versos de Miguel Hernández: “Siento más tu muerte que mi vida”.

jueves, 12 de agosto de 2010

TERREMOTO

Cristina Wilson, de Höhenkirchen, Alemania

De noche e iluminada por la luna llena, siento un ruido bravo,
el auto empieza a moverse solo, no logro dirigirlo.
La calle oscura y solitaria ondula como grandes olas de marejada,
que me llevan de un lado a otro sin sentido.
Postes y árboles se inclinan en reverencia casi hasta el suelo
y vuelven a erguirse acompasados.
Fuerzas me tiran de un lado a otro con furia,
bruscas vibraciones verticales y horizontales me hacen perder el equilibrio…
Chispas brotan de los cables…
Desgarrador crujir…
Un ruido enorme que se hace sordo…

No siento miedo, me vuelco en mi interior.
Me dejo transportar por ese ritmo desacompasado y violento
que nace de las entrañas de mi tierra natal.
Será lo que Dios quiera! Siento mi pequeñez.
El minuto más largo de mi vida o el último minuto tal vez…
Todo se calma…
Parezco sonámbulo…
Sigo viviendo, para otros no fue así…

NASCITURUS

Viviana Hernández Milane, de Paracuellos del Jarama, Madrid


Ocupaste mis entrañas durante semanas. Te alimenté. Te cuidé. Te hablé. Te ayudé a crecer en mis adentros.
Te mimaba cada día una y mil veces desde mi piel tensa y redonda.
Tú me respondías acariciando mi interior con tus aleteos tenues, suaves, ingenuos, puros.
Rezumaba amor mi alma. Y la tuya ya.
Aquella tarde en un Buenos Aires gris, decidiste abrazarme desde fuera.
Trabajamos juntas durante largas horas extenuantes de espasmos y menguas alternados.
Gritos interrumpidos de ansiedad por verte.
Un líquido denso y caliente me bañó las piernas, y sentí tu vacío, y ví tus ojos, tus deditos, y empecé a amarte aún más.
Te dí la vida, y tú me la devolviste incondicional, activa, lisonjera.
Mis pechos desaguaron en ti, y resultaste agradecida, la mejor hija que se puede tener, la bien nacida.

lunes, 9 de agosto de 2010

EL FINAL

Neftalí del Caño Sánchez, de Tordesillas, Valladolid

Había escuchado tantas veces aquellas cuatro palabras que creía entender su significado.
Me equivocaba. Sólo cuando, ya viejo y enfermo, las escuché de la voz grave y serena de mi padre -muerto tiempo atrás-, comprendí su verdadero alcance:

- Ya es la hora.

POR FAVOR NO ME LO CUENTEN

Raúl García Rodríguez, de Zamora

Por favor, no me lo cuenten;
no tengo tiempo para dar espacio
a quien me consume tiempo,
y junto a mi no hay espacio para dar tiempo
a quien me invade.
Luego todo se lía y entreteje
en un leve soplo,
en un liviano matiz
de una posible ley
sutilmente injusta
de pesadillas encadenadas.
Yo sólo quiero la verdad
desnuda
o las intenciones de los niños
¿verdad? ¿verdad de ley?
¿ley de verdad?
¿ley verdadera?
¿verde?
¿ley?
¿tiempo-espacio?
¿vale en verdad?