EL
ESPÍRITU LIBRE DE BARTOLOMÉ DE FRÍAS
Los recuerdos se diluyen como las hojas de mis libros que cayeron en alta mar e iban bebiendo con avidez el agua salada de la mar océano.
Soy Bartolomé Frías de Albornoz, hijo de Lázaro y de Beatriz de Contreras, nacidos en Talavera de la Reina, donde vi por primera vez vi la luz en 1519 y donde mi intelecto también la vio al estudiar humanidades. Estudié derecho en la Universidad de Salamanca y me doctoré en la de Osuna.
Me embarqué con rumbo al virreinato de Nueva España y sufrí un ataque de piratas berberiscos.
Con treinta y cuatro años fundé la Cátedra Instituta en la Universidad Imperial y Real de México, creada en 1551 por el emperador Carlos.
La universidad tiene que ser un faro que ilumine el recto rumbo del destino del hombre tanto del Nuevo como del Viejo Mundo y muchas veces esa luz deslumbra a las conciencias oscuras, por eso fui víctima de la persecución de la Inquisición y algunos libros míos se prohibieron como el Arte de los contractos. Defendía que la esclavitud de los africanos era ilegítima e injusta mientras el padre De las Casas condenaba la esclavitud de los indios, pero no veía con malos ojos la de los africanos.
Todos somos hijos de Nuestro Señor, la sabiduría tiene que ser crítica y no doblegarse al poder de unos y de otros. Temo que mi obra y mi persona sean presas del olvido interesado de las élites y para eso escribo estas notas como ofrenda al altar del futuro donde toda la humanidad sea igual y libre.
Licenciado en Humanidades en la especialidad de Patrimonio y Cultura Hispánica
Profesor de ESO en el colegio de Nuestra Señora de la Consolación en Villacañas (Toledo)
(XV Antología)
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