viernes, 5 de junio de 2026

ANTOLOGÍA 2025: LA VOZ DE LA CIUDAD

 



LA VOZ DE LA CIUDAD  

Viniste, rey, con truenos y estandartes,
con muros rotos y lanzas alzadas,
y en mi silencio hallaste mis cantares,
bajo ceniza, aún vivos, aún aladas.
Creí que serías otro conquistador,
que tomarías mi alma con desprecio,
mas no buscaste oro, ni honor sin amor,
sino sembrar justicia en cada trecho.
Mis torres cayeron, sí, mas con mesura;
mi gente tembló, mas no fue ultrajada.
Donde otros dieron fuego, diste cura,
y al polvo diste voz, luz sosegada.
Erigiste alta iglesia donde el miedo
había hecho nido entre las losas,
y abriste puertas al saber, sin credo,
dejando en mí palabras generosas.
Fuiste señor, sí, mas más fuiste hermano;
miraste mis heridas sin desprecio.
Hoy canto tu memoria, castellano,
que me tomaste el cuerpo, no el aprecio.
Pues si caer fue fin, caer contigo
fue hallar en la caída un nuevo abrigo.
 
 
Paulina Nicolle
Chilena, reside en Cataluña.
Escritora, terapeuta corporal y agropecuaria.
Ha participado en diversos certámenes literarios en España. Premiada en el concurso de Sant Jordi en Els Hostalets de Pierola y en el certamen de poesía LGTBIQ+ Plumas al viento en Fuerteventura.
(XVIII Antología)
 
 
 
 


jueves, 4 de junio de 2026

ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES

 




«… No, madre, no fue fácil reconciliar las crónicas de nuestros pueblos sin mancillarlas. ¿Qué me hacía creer que podría llevar sobre esta testa indigna el peso de dos coronas sin desfallecer? Y, sin embargo, con la gracia de Dios, lo hice. No con estrépito, sino con perseverancia. No por fuerza, sino con paciencia y oración…» (Elena B. R., pág. 104, «Pontem, non murum»).


miércoles, 3 de junio de 2026

ANTOLOGÍA 2025: LA ÚLTIMA BANDERA

 



LA ÚLTIMA BANDERA
 
 
Empapada de historia la ciudad flameaba en sigilo.
Las macizas murallas persistían de pie, regias y lasas tras ofensivas sin tregua. Dentro, las callejuelas ondulaban entre casas encaladas y patios silenciosos. El aroma a azahares ya no perfumaba el aire, surgía cual evocación del esplendor de antaño. Las torres de las mezquitas se erigían dignamente sin el retiño de sus campanarios.
 
Sevilla, la joya del sur, se rendía tras meses de asedio. El río Guadalquivir ya no acarreaba víveres, solo irradiaba rumores de un cambio ineludible. En las murallas, los estandartes musulmanes ondeaban despidiéndose al compás que les marcaba el viento.
 
Desde su tienda Fernando III observaba con el corazón encogido. No celebraba. No gritaba. Solo miraba. A su lado, su hijo Alfonso aguardaba órdenes.
—Padre, ¿lo hemos logrado? —preguntó.
Fernando no respondió de inmediato. Cerró los ojos. Pensó en los soldados caídos, en los niños de ambos bandos maltrechos, en las familias divididas. Luego, miró a su hijo y le respondió:
—Hoy no vencemos…, hoy comenzamos.
 
Al entrar en la ciudad lo hizo con recato, ordenando respeto a los vencidos. Visitó la gran mezquita solemnemente y dispuso situar una cruz en lo alto, preservando su esplendor.
«Esta casa es de Dios desde antes de que llegáramos —dijo—, y seguirá siéndolo».
 
Los sevillanos lo contemplaron mientras recorría sin escolta las calles. Algunos bajaron la mirada, otros la alzaron por primera vez. No hubo súplicas ni huidas. Percibían algo diferente en aquel rey. Algo que no fluía del poder, sino del alma.
 
Fernando orando a cielo raso no pidió gloria, sino sabiduría para sanar la ciudad herida. En lo alto de la Giralda una nueva bandera ondeaba suavemente, no como insignia de conquista, sino como ofrenda a un destino común y mancomunado.
 
 
 
Lilia González Sánchez
Nacionalidad uruguaya y española, reside en España.
Escritora.
Premios: segundo lugar en el concurso literario del Ayuntamiento de L’Hospitalet (2004); finalista en el concurso literario Linterna Mágica (Jaén, 2006); primer premio en el concurso literario Galas de Talento de la Fundación Once (Madrid, 2006 y 2008), y segundo premio en el XLVI concurso literario Dr. Alberto Manini Ríos (Uruguay, 2025).
(XVIII Antología)
 
 


martes, 2 de junio de 2026

ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES

 



«… Doña Berenguela me dio la vida y los reinos que ahora son míos; para convertirme en rey de Castilla renunció al trono que le correspondía. También la corona de León me llegó de su mano, ¿acaso no fue ella quien la negoció con doña Teresa en Benavente, evitando la guerra? Esa misma mano que me sostuvo cuando aprendía a caminar y que me ha guiado treinta años en las tareas de gobierno. Si celebro mis victorias socorriendo a los menesterosos, si soy clemente con los vencidos y si sé que la palabra es más útil que la espada con los enemigos internos, es porque ella me lo enseñó…» (M.ª Teresa Becerra López, pág. 102, «De tal palo, tal astilla»).


lunes, 1 de junio de 2026

ANTOLOGÍA 2025: LA TOMA DE SEVILLA

 


 

LA TOMA DE SEVILLA

 

El Guadalquivir arde en su pecho,

manso y bravo como el rey que lo sueña.
Fernando mira la torre moruna,
y en su alto silencio la brisa se entrega.

No hay espada más fiel que su rezo,
ni muralla que aguante su fe.

Los hombres del sur doblaron el yugo
sin que el hierro brillase en la piel.

No canta el acero en la noche,
sino el himno de un pueblo que vuelve.
Y al alba Sevilla, rendida y viva,
le abre sus venas de oro y de sal.

El rey se arrodilla en la plaza dormida,
y el polvo se vuelve ceniza y señal.

  

Irene O. R.
(XVIII Antología)

sábado, 30 de mayo de 2026

DÍA MUNDIAL DE LA ESCLEROSIS MÚLTIPLE

Ediciones Orola siempre ha sido algo más que una editorial; su fundador, D. Fernando Orlando, tuvo en cuenta que no solo era importante promover la cultura, sino también la solidaridad. Para ello, cada año se dona a la Fundación de Esclerosis Múltiple de Madrid lo recaudado con la venta de las antologías. Aprovechamos para agradecer a todos y todas las que habéis colaborado con la compra de algún libro porque con cada una de vuestras aportaciones contribuís a la mejora de la calidad de vida de los afectados por esta enfermedad y sus familias.




viernes, 29 de mayo de 2026

ANTOLOGÍA 2025: TIERRA SANTA




TIERRA SANTA
 
 
¿Por qué llamarlo reconquista si es la primera vez que cruzo este arco de herradura? Me entregan las llaves de la ciudad, como el árbol que en su ocaso deja caer sus últimas hojas antes del inverno. Aquellos a quienes consideramos infieles, adoradores de un dios distinto, aquí son simplemente los habitantes de una ciudad que llaman Ishbiliya. Sevillanos, al fin y al cabo. Y si entre estos muros ya no queda rastro de cristiandad, ¿qué estoy reconquistando? ¿Acaso la tierra tiene la capacidad de adorar a Dios por sí misma, y yo vengo a liberarla de pisadas extranjeras? ¿O, quizá, el extranjero soy yo?
 
Subo la calle empedrada, camino a un Gólgota inverso sintiendo como a cada lado se amontonan turbantes y velos mirándome con temor. Cargo también una cruz, pero no sobre los hombros; la alzo, triunfante, hacia las estrellas que coronan la noche. Huele a especias. Distingo telas y artesanía en los mercados que aguardan su apertura al alba. ¿Debería expulsarlos de la ciudad, como hizo Jesús con los mercaderes del templo? Al fondo, las casas de la judería se entreabren aguardando expectantes el peso inevitable de lo que está por venir.  
 
Desde el alminar de la mezquita, el río se despliega ante mis ojos trayendo consigo los ecos de Córdoba. ¿Ha valido la pena tanta lucha? Tres culturas y una fe. ¿Encontrará mi tumba espacio para tanto?
 
Está amaneciendo. La media luna se desvanece con la noche mientras el sol, como una promesa cumplida, asoma por el horizonte.
 
 
Jorge Sánchez del Pino
Nació en la localidad sevillana de Marchena, actualmente reside en Murcia. 
Graduado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Cádiz.
Aunque siempre ha mostrado un gran interés por la literatura, se ha lanzado a escribir este último año, comenzando por relatos cortos y participando en varios certámenes.
(XVIII Antología)


jueves, 28 de mayo de 2026

ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES

 




«… Un emisario arribó ante el monarca con malas nuevas: su madre, Berenguela, había fallecido. Desde que la vio en Pozuelo de Don Gil había pasado un año. La mujer se llevó consigo muchas cosas, pero dejó a su querido hijo las más preciadas. Y este las haría valer ante los hombres y ante Dios…» (Antonio Vallejo Parra, pág. 100, «El santo guerrero»).


miércoles, 27 de mayo de 2026

ANTOLOGÍA 2025: EL UMBRAL DE LA MURALLA

 



EL UMBRAL DE LA MURALLA
 
 
No entró con furia,
ni con gritos.
Esperó.
Como quien sabe
que un muro no se vence,
se convence.
 
Sevilla no cayó,
se rindió.
Y Fernando
el Santo
no celebró con fuego,
sino con silencio.
 
Mi padre me lo dijo
junto a la puerta vieja:
«Aquí empezó el reino de la paciencia».
 
Desde entonces,
cuando algo en mí resiste,
cuando deseo imponer,
dominar,
recuerdo aquel umbral:
no roto,
sino cruzado
con la luz de una palabra
que no hiere.
 
Y comprendo:
la santidad
no es un milagro,
es una forma de esperar
sin destruir.
 
 
Laura Valentina Solís Banguero
Seudónimo: Milagros.
Colombia, 2003.
Estudiante de Enfermería y escritora.
Ha ganado concursos de reseña y ensayo en 2019 (Editorial Norma) y 2024 (Asociación de Estudios Coreanos de Colombia).
Escribe para sanar, reflexionar y dar voz a las emociones que muchas veces se silencian. Cree que la escritura es un acto de cuidado de la salud mental.
(XVIII Antología)


martes, 26 de mayo de 2026

ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES

 




«… Nadie supo nunca lo que Berenguela de Castilla soñó en su lecho de muerte. El viento que rozaba sus mejillas no era el del sur, sino aquel que entraba por una de las tantas ventanas del monasterio de Santa María la Real de las Huelgas en Burgos…» (Raquel Hernández Contreras, pág. 98, «Más allá del Guadalquivir»).