lunes, 27 de julio de 2026

ANTOLOGÍA 2026: POSTRER HORA

 



POSTRER HORA
 
 
«Señor: me diste reino que no tenía, y honra y poder que no merecí; dísteme vida, ésta no durable, cuanto fue tu voluntad. Señor, gracias te doy y te devuelvo el reino que me diste con aquel provecho que yo pude alcanzar y ofrézcote mi alma» (Fernando III el Santo).
 
 
Señor, me diste reino, honra y poder,
incluso más de lo que merecía,
dísteme vida y esta vida mía
ya comienza, mi Dios, a anochecer.
 
Gracias te doy, Señor, en mi postrer
hora y ya nada más te pediría;
solo mi alma contrita ofrecería
si en tu cielo, mi Dios, la quieres ver.
 
Devuelvo todo aquello que me diste:
mi reino, mis conquistas, mi heredad…
pues ya solo tu amor para mí existe.
 
Dísteme cuanto fue tu voluntad
y, en mi muerte, Señor, yo no estoy triste,
pues solo anhelo ya tu santidad.
 
 
Alberto Luis Collantes Núñez
Madrileño, es un sonetista irredento y defensor a ultranza de la poesía clásica.
Premios y publicaciones: XIII Premio María Luisa García Sierra 2020 con el poemario Parténope y Ulises (de corte feminista y que trata de emular la Fábula de Polifemo y Galatea, de Góngora) y el Nélida Casado de poesía con su obra Cortejo de Luna. Su segunda novela, Salvar a Lorca, es una ficción sobre su admirado poeta granadino. Ha ganado también el Carlos Giménez (Paracuellos de Jarapa); el Clara Campoamor (Madrid); El desarme (Oviedo) y el Cristina de Arteaga (Tres Cantos).
(XVIII Antología)
 
 
 
 


viernes, 24 de julio de 2026

ANTOLOGÍA 2025: ENCOMIENDA AL AMANECER

 



ENCOMIENDA AL AMANECER
 
 
Señor de los cielos y de la tierra, hoy vuelvo a ceñirme a Lobera, no por ansias de conquista, sino por obediencia a tu designio. Antes de que el sol rompa el velo de la noche, encomiendo a ti mi alma, mis hombres y el futuro que aún no ha sido escrito. Cada amanecer que me es concedido es un peso nuevo sobre mis hombros, un llamado a velar por este reino que me has confiado.
No ignoro el rostro del enemigo. Son hombres como nosotros, nacidos de madre, amados por sus hijos, temerosos bajo las mismas estrellas. No luchamos por odio, sino por destino. Por la fe que nos sostiene, por el pueblo que confía en mis pasos, por el mañana que aún no existe y que hoy escribimos con sudor y sangre.

El alba se tiñe de rojo y yo, Fernando, tu siervo indigno, me dispongo a cruzar la llanura donde se alzarán los gritos de guerra. No temo a la muerte. Más veces he temido fallarte que perder la vida. Si hoy es mi hora, que así sea. Pero si me concedes la victoria, te prometo que no olvidaré a quienes caigan bajo el estandarte de la cruz, ni a los que, rendidos, pidan misericordia.
Bendice mis manos, fortifica mi ánimo y no permitas que el orgullo me ciegue. Solo tú eres la gloria. Solo tú el rey verdadero. Yo soy apenas un soplo, un hombre que marcha bajo la cruz al alba, dispuesto a morir si es tu voluntad.

 
Rosa María Carrión Sánchez
Córdoba, 1975.
Profesional de marketing con formación en diseño digital y comercio internacional.
Ha participado en varios certámenes literarios.
Publicaciones: la novelette La constante de Escher, autopublicada en Amazon. Actualmente trabaja en su primera novela.
(XVIII Antología)
 
 


jueves, 23 de julio de 2026

ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES

 





«… Fernando mira la torre moruna, / y en su alto silencio la brisa se entrega. / No hay espada más fiel que su rezo, / ni muralla que aguante su fe…» (Irene O. R., pág. 132, «La toma de Sevilla»).


martes, 21 de julio de 2026

ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES

 



«¿Por qué llamarlo reconquista si es la primera vez que cruzo este arco de herradura? Me entregan las llaves de la ciudad, como el árbol que en su ocaso deja caer sus últimas hojas antes del inverno. Aquellos a quienes consideramos infieles, adoradores de un dios distinto, aquí son simplemente los habitantes de una ciudad que llaman Ishbiliya. Sevillanos, al fin y al cabo. Y si entre estos muros ya no queda rastro de cristiandad, ¿qué estoy reconquistando? ¿Acaso la tierra tiene la capacidad de adorar a Dios por sí misma, y yo vengo a liberarla de pisadas extranjeras? ¿O, quizá, el extranjero soy yo?...» (Jorge Sánchez del Pino, pág. 130, «Tierra santa»).


lunes, 20 de julio de 2026

ANTOLOGÍA 2025: TE DEUM

 



TE DEUM
 
 
Es la última hora
la que apacigua el tiempo y lo resume,
la que iguala al rey y al pordiosero,
Fernando lo sabe,
siempre ha sabido lo que ahora descubre en la penumbra
de su agonía.
Entretanto, zumba en su cabeza desnuda,
vaciada ya del ruido de la espada y de la cruz,
el rumor cercano del Guadalquivir,
rey de ríos,
sultán de todas las razas que se miran de frente
con la complicidad de los siglos.
 
Es la hora
de inventar la posteridad de un rey:
susurros, Te Deum y el temor,
mientras silban las flechas piadosas
de la postrera unción de los cristianos
que Dios permite administrar a los hombres
como si fuese un fuego llovido del
cielo.
 
Ya queda poco por hacer,
la tierra reposa al fin
exhausta y colma de sangre y de sudor:
Murcia, Jaén, Córdoba,
Sevilla, el orbe,
fronteras acaso de la nada
en que se disuelve ante las ciudades y la historia
el rey al que un día llamarán Santo, el eslabón dorado
de una cadena que ciñe reinos y olivares,
sendas de pastores y fueros otorgados:
España.
 
Pero algo suena quedo,
¿es el río o es el almuédano cuya voz se apaga en el horizonte
como la hoguera de un cuartel abandonado?
Fernando cierra los ojos y su silencio
funda una civilización.
 
 
Santiago Casero González
Nació el 15 de junio de 1964 en Fuente el Fresno (Ciudad Real), reside en Alcázar de San Juan (Ciudad Real).
Licenciado en Filología Clásica por la Universidad Complutense de Madrid.
Imparte clases de Latín e Italiano en enseñanza secundaria. 
Premios: Tiflos, Fundación MonteLeón y Manuel Llano de libros de cuentos, y los premios de novela Ciudad de Cáceres y Encina de Plat.
(XVIII Antología)


jueves, 16 de julio de 2026

ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES

 





«… Sevilla no cayó, / se rindió. / Y Fernando / el Santo / no celebró con fuego, / sino con silencio…» (Laura Valentina Solís Banquero, pág. 128, «El umbral de la muralla»).


miércoles, 15 de julio de 2026

ANTOLOGÍA 2025: POSTRIMERÍAS

 



POSTRIMERÍAS
 
 
En el umbral de lo eterno, rodeado por mis amados hijos y mi fiel esposa, siento la cercanía de lo divino. El crucifijo en mis manos no solo representa mi fe, sino también los cimientos de un legado tan vasto como la tierra misma que he gobernado. Mientras la enfermedad barre con firmeza mis fuerzas, los destellos de las conquistas y las gestas culturales iluminan mis pensamientos. Mi vida, un tapiz entretejido de gloria y esplendor, ha dado ritmo a la danza de Castilla y León, consolidando un reino donde antes solo había fragmentos y sueños dispersos. La cultura ha florecido bajo mi mandato; los templos y la sabiduría echan raíces en la devoción de nuestra gente, como faros eternos en el curso del tiempo.
 
En la quietud de este momento, mientras mi confesor me prepara para la partida, mis palabras de gratitud hacia el Todopoderoso fluyen con la misma simplicidad y profundidad que el río que testifica mis grandes triunfos: el Guadalquivir. Ofrezco mi alma sabiendo que mi legado no será contado solamente en territorios y coronas, sino en el pulso de un pueblo forjado en un ideal común, grabado en las piedras de las catedrales que desafían el tiempo y en las páginas de la historia que seguirán narrando nuestra ardua búsqueda de luz y unidad.
 
Mis últimas súplicas, entrecortadas por la emoción, imploran que la posteridad cante mis obras no solo como relatos de poder, sino como himnos donde la unión y la cultura perpetúen su esencia. Mientras las letanías resuenan y el Te Deum laudamus eleva mi espíritu, me adentro en el silencio eterno dejando atrás un reino, no de tierra y espadas, sino de esperanza en que un gran pueblo se alce bajo el cielo de esta amplia península. Que mi nombre y mi título, Fernando III el Santo, no se olviden.
 
 
Aimar Rollán González 
Navarra.
Filólogo en progreso (UNED).
Autor de doce libros.
(XVIII Antología)
 
 


martes, 14 de julio de 2026

ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES

 





«… Insondables ojos / que con amor me acunan. / Derretidas, / vencidas pupilas / me abrazan, / me arrullan, / me envuelven en un regazo / con sabor a infancia. // “Mi alma es tuya, madre”…» (Rafael Romero Sánchez, pág. 156, «Guerrero y monje»).


ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES

 




«… Mis ojos buscaron la luz de la luna, pero el oscuro viento la había encerrado entre las nubes negras. Una alabanza de terror palideció en el fluir de las mansas aguas del Guadalquivir. El abismo se abrió con sus pliegues azules acunando mi última suerte, y Fernando III llegó portando la espada que daría mi muerte» (Benito González García, pág. 126, «Portando la espada»).


lunes, 13 de julio de 2026

ANTOLOGÍA 2025: EL REY QUE SOÑABA CON LA PAZ

 



EL REY QUE SOÑABA CON LA PAZ
 
 
Te vi una tarde, Fernando,
caminando lento entre los pasillos
del castillo,
no como el rey vencedor,
sino como un hombre cansado
por el peso de su propia corona.
Tus ojos, normalmente firmes,
parecían vacíos
como si, al fin,
el tiempo te hubiera alcanzado.
Recuerdo ese día,
la luz dorada del sol
desprendía calor,
pero en tu rostro
la sombra no se despejaba.
Era como si los muros de tus castillos,
que siempre te protegieron,
te atraparan ahora.
La guerra, la expansión,
el deber que tanto defendías
ya no eran gloria,
sino un eco lejano,
una música que resonaba
y que tú, ya exhausto,
no querías escuchar.
Te vi entonces,
en el silencio de tus pensamientos,
preguntándote, como yo alguna vez,
si todo lo que has ganado
realmente valía la pena.
El poder, las tierras,
las victorias conseguidas
con el sudor de miles de hombres,
pero ¿qué pasa cuando la guerra se apaga
y el silencio se apodera de tu alma?
 
 
José Ramón Olveira González
Nació en Outes, vive en una pequeña aldea marinera de A Coruña. 
Titulación de grado medio de técnico en Electrónica.
Premios: a los trece años primer premio de relato corto con la obra «A empuñadura de prata»; otras publicaciones son una novela histórica Tomoe Gozen: Un flor en la tormenta, y un poema en el homenaje al poeta noiés Antón Avilés de Taramancos.
(XVIII Antología)