TRANSFUSIÓN DE VIDA
Si un alquimista analizara el mundo, si reuniera en su
atanor tierras de los cinco continentes: tierra de Italia, Bélgica, Francia,
Grecia, Perú, Estados Unidos, México, Guinea, Filipinas… Si buscara el ADN de
todos sus suelos, de todas sus muertes, en todos encontraría sangre española.
Sangre a los pies del soñoliento Etna, sangre en los llanos donde se puso el
sol de Flandes, sangre en la gloria escorial de San Quintín, sangre bajo las
olas épicas de Lepanto, sangre en las cumbres míticas de Cuzco, sangre en las
misiones franciscanas de California… España ha ido desangrándose por el mundo.
Cada rincón del planeta la ha absorbido y ha fructificado en los maravillosos
versos mestizos de César Vallejo, en los cantos andinos de Neruda, en las
veinticinco universidades que España dejó sembradas en América, en las docenas
de iglesias y catedrales que hablan con Dios en español… Por el sistema
circulatorio del planeta corre sangre española; España ha transfundido su
esencia a medio mundo, lo ha vivificado a fuerza de aventura, de entrega y de
afán civilizador. Ha dado lo mejor (y lo peor) de sí, no se ha quedado a
medias. Ahora se desangra, ahora se deshace y desfallece. Y os necesita a
vosotras, a todas las Españas del mundo, para que le deis, como se trasplanta un
corazón, el ser que le van entre todos quitando. España os necesita para seguir
viviendo. La anciana madre patria necesita a sus hijos… porque sus hijos son
más patria que ella.
Daniel Cotta Lobato
Nacido en MÁLAGA,
reside en Córdoba
Profesor de Lengua
y Literatura española
(IX Antología)
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