lunes, 13 de julio de 2020

ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES









«¿Por qué no aprenderemos a sufrir? / ¿Qué nos convierte en dos incomprendidos? / ¡Después de tantos besos escondidos / no nos quieren dejar en paz vivir!...» (pág. 114, Luis Jorge Trigueros, «Los amantes de Teruel»).

jueves, 9 de julio de 2020

ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES









«… Fray Luis tenía su huerto, / yo el silencio de media noche / con el que converso…» (pág. 112, Alonso Marbán, «Oda») 

martes, 7 de julio de 2020

ENHORABUENA A NUESTRO SEGUNDO PREMIO OROLA 2019: MARCELO LUJÁN


Marcelo Luján, Segundo Premio Orola en 2019, ha sido galardonado hoy con el VI Premio Ribera del Duero por su libro La claridad.

Sin duda un reconocimiento muy meritorio debido a la calidad de los autores finalistas.

En declaraciones a Europa Press, el Jurado ha valorado «la minuciosidad en narrativa y la mirada perturbadora de Marcelo Luján, proyectadas en un libro muy persuasivo, que pone de manifiesto un cuestionamiento del idioma y una poética del desarraigo».

Desde la editorial, nuestra más efusiva enhorabuena.




miércoles, 1 de julio de 2020

SE DECLARA DESIERTO EL PRIMER PREMIO OROLA DE VIVENCIAS 2020


COMUNICADO DE EDICIONES OROLA A PROPÓSITO DE LA PROCLAMACIÓN DE GANADORES DEL XIV PREMIO OROLA DE VIVENCIAS CON EL TEMA DE «EL MESTIZAJE»


Esta editorial ha recibido reclamaciones de cuatro concursantes manifestando su disconformidad con el fallo del Jurado por considerar que el Primer Premio excede de la condición de no superar los 1 500 caracteres, por lo que consultado el Jurado y habiendo tenido contactos con el concursante ganador del Primer Premio, D. Francisco Xavier Lama López, se declara desierto el Primer Premio.

Reconocemos la calidad de «El inca mestizo ante la muerte» y por ello la incluiremos en la Antología haciendo mención al acatamiento voluntario y loable de su autor.

Por lo que respecta al Tercer Premio, que algún concursante ha recusado, lo excusamos dado que son 1 507 caracteres y en nuestra apreciación es una diferencia insignificante que entra dentro de los márgenes de tolerancia que se recogen en la web en el apartado «Preguntas Frecuentes».

Ediciones Orola proclama que se atiene exactamente a las bases y lamenta haber incurrido en el error que atribuye fatalmente al retraso a la recepción de los originales y a la premura de proclamar los premios que debiendo haber sido fallados el 24 de mayo, se tuvieron que aplazar hasta el 19 de junio.

Nuestra vocación, como han entendido bien todos nuestros concursantes, es la de establecer puentes con Hispanoamérica, puentes que se ven correspondidos con la afluencia de escritores de más de veinte países hispanoamericanos y de otros orígenes.

Lamentamos de nuevo esta incidencia y reafirmamos nuestra decisión de ajustarnos totalmente a las bases y salvar siempre la limpieza y honradez de nuestro proceder.

Es la primera vez que esto nos sucede, pese a lo cual seguimos solicitando su siempre leal colaboración.

Esperando contar con su benevolencia, mi más cordial saludo.



Fernando Orlando
Presidente y editor


lunes, 29 de junio de 2020

ANTOLOGÍA 2019: ODA





ODA

Cuando llega la noche
es el momento justo
de abrazarme al silencio
y conversar con él como con una novia
que está deseando verte.

Fray Luis tenía su huerto,
yo el silencio de media noche
con el que converso.

Porque cuando anochece
me siento solidario, compañero de mí,
como si un cosquilleo
de cariñosas manos recorriera mi cuerpo.

Fray Luis tenía su huerto,
yo poseo un corazón tachonado de miedos
titilando en el raso del techo.

Es en esos momentos
un diapasón mi pecho
en que vibran las voces de otro tiempo.

Fray Luis tenía su huerto,
yo, estas horas
de azucarar mis sueños.

Seudónimo: Alonso Marbán
(XIII Antología)



ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES








«… Parece un buen momento para «facer Españas», con ímpetu y determinación en español; una lengua que tenemos como materna millones de personas en dos continentes…, que es fonéticamente sencilla y sobre todo que es la lengua en la que escribieron Miguel de Cervantes, santa Teresa de Jesús, Rubén Darío, sor Juana Inés de la Cruz, Jorge Luis Borges y muchos más…» (pág. M. Hevire, «Exit-salida»).

lunes, 22 de junio de 2020

SEGUNDO PREMIO OROLA DE VIVENCIAS 2020




EVOLUCIÓN

En cualquier momento traspasarás tu piel
y convivirás en adhesión con otra,
será tal vez de tu piel despliegue…
y profesarás otro sol quizás, más moreno, otro que caliente más,
tras el que identifiques otros puntos más lejanos, pero igualmente tuyos;
como una palabra que plantas en otra tierra
y germina
y funda otra nueva
a partir de nuestro tallo cultural. Igual que la leyenda
que llega hasta hoy con forma de abrazo
y las sientes de vuelta
porque la echas de menos al volver.
Serás corazón de yuca, afán de pampa, raigambre de ceiba;
contorno de poncho, carcajada de cuates.
Así, así te explico el mestizaje:
como un vocabulario consciente en delgada y firme evolución
que enlaza con la razón que nos gobierna:
la emoción,
los sentimientos urgentes que nos llevan a otros más grandiosos,
más intensos,
como nosotros cuando nos despertamos y el cielo asciende,
se ensanchan las cuatro paredes del cuarto
y sales para insuflarte aire
y dejas al unísono rápido-lento el reloj
transcurrir…
abrazar dicho abrazo de palabras,
compartir…
vivando la consciencia de la civilización en la que participas.
Igual de probable que reír desde la sonrisa,
igual de asequible que crecer desde el beso,
igual que miles de letras se expanden
si las dejas libres,
así, así igual, quizás, tú también expandas tu piel
y continúes el mestizaje de nuestra historia,
lances un puente infinito, tal como lo es el vínculo hispano:
descomunal y hermoso;
una línea indeleble,
etimológica,
que de un extremo es amor y del otro puro infinito
abierto
amándose.


Roberto Bragado Campano
BARCELONA

TERCER PREMIO OROLA DE VIVENCIAS 2020




DE NIÑO A NIÑO

Muchos niños mueren. Sangría que no cesa. Sería inmoral no compartir el remedio de Jenner con los menesterosos, pero in vitro solo aguantaba doce días. Lo único posible, inocular el virus de niño a niño y llevarlo a los confines del imperio.

«¿Otro Quijote?», me acusaron. Pero así lo defendí yo, Francisco Javier Balmis, hijo y nieto de maestros cirujanos y sangradores.

Partimos el 30 de noviembre de 1803 en la fragata María Pita. Mi amigo Salvany me acompañó con veintidós niños huérfanos al cuidado de Isabel Zendal. Con pocos medios, pero mucha ilusión, organizamos la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna y lanzamos nuestras almas al océano. Recorrimos el mundo hasta los más últimos rincones del Imperio español. De Galicia a Canarias y, de allí a Puerto Rico. De Venezuela partió el doctor Salvany, adentrándose en Colombia, Ecuador y Perú. Después de superar revueltas contra la vacuna, malaria, difteria y tuberculosis, la vida le abandonó en Cochabamba.

Mientras, yo me dirigí a Nueva España, recorriendo Centroamérica, México, sur de los actuales Estados Unidos, para llegar hasta Filipinas y China.

¿Cómo convencer de no estar loco? Eso fue lo más difícil de todo. Recorríamos las calles de procesión con los niños, esos pequeños héroes llenos de heridas y granos, al grito de «¿Hay algún niño para vacunar?». La gente no sabía, no confiaba. La vacuna era gratuita, pero incluso tuve que pagar por ponerla. Repartí en las ciudades dos mil libros de medicina y establecí en ellas juntas de vacunación para que la extendieran y conservaran.

Seis años vacunando, seis años padeciendo, entregando nuestro esfuerzo sin mirar razas ni dineros ni estados. El más sublime ejemplo de mestizaje, porque solo hay una humanidad, aunque muchos se empeñen en fragmentarla en tribus inventadas.


Javier Martínez González
ZARAGOZA

viernes, 19 de junio de 2020

TERCER PREMIO OROLA DE VIVENCIAS 2020

DE NIÑO A NIÑO

Muchos niños mueren. Sangría que no cesa. Sería inmoral no compartir el remedio de Jenner con los menesterosos, pero in vitro solo aguantaba doce días. Lo único posible, inocular el virus de niño a niño y llevarlo a los confines del imperio.

«¿Otro Quijote?», me acusaron. Pero así lo defendí yo, Francisco Javier Balmis, hijo y nieto de maestros cirujanos y sangradores.

Partimos el 30 de noviembre de 1803 en la fragata María Pita. Mi amigo Salvany me acompañó con veintidós niños huérfanos al cuidado de Isabel Zendal. Con pocos medios, pero mucha ilusión, organizamos la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna y lanzamos nuestras almas al océano. Recorrimos el mundo hasta los más últimos rincones del Imperio español. De Galicia a Canarias y, de allí a Puerto Rico. De Venezuela partió el doctor Salvany, adentrándose en Colombia, Ecuador y Perú. Después de superar revueltas contra la vacuna, malaria, difteria y tuberculosis, la vida le abandonó en Cochabamba.

Mientras, yo me dirigí a Nueva España, recorriendo Centroamérica, México, sur de los actuales Estados Unidos, para llegar hasta Filipinas y China.

¿Cómo convencer de no estar loco? Eso fue lo más difícil de todo. Recorríamos las calles de procesión con los niños, esos pequeños héroes llenos de heridas y granos, al grito de «¿Hay algún niño para vacunar?». La gente no sabía, no confiaba. La vacuna era gratuita, pero incluso tuve que pagar por ponerla. Repartí en las ciudades dos mil libros de medicina y establecí en ellas juntas de vacunación para que la extendieran y conservaran.

Seis años vacunando, seis años padeciendo, entregando nuestro esfuerzo sin mirar razas ni dineros ni estados. El más sublime ejemplo de mestizaje, porque solo hay una humanidad, aunque muchos se empeñen en fragmentarla en tribus inventadas.


Javier Martínez González
ZARAGOZA

SEGUNDO PREMIO OROLA DE VIVENCIAS 2020

EVOLUCIÓN

En cualquier momento traspasarás tu piel
y convivirás en adhesión con otra,
será tal vez de tu piel despliegue…
y profesarás otro sol quizás, más moreno, otro que caliente más,
tras el que identifiques otros puntos más lejanos, pero igualmente tuyos;
como una palabra que plantas en otra tierra
y germina
y funda otra nueva
a partir de nuestro tallo cultural. Igual que la leyenda
que llega hasta hoy con forma de abrazo
y las sientes de vuelta
porque la echas de menos al volver.
Serás corazón de yuca, afán de pampa, raigambre de ceiba;
contorno de poncho, carcajada de cuates.
Así, así te explico el mestizaje:
como un vocabulario consciente en delgada y firme evolución
que enlaza con la razón que nos gobierna:
la emoción,
los sentimientos urgentes que nos llevan a otros más grandiosos,
más intensos,
como nosotros cuando nos despertamos y el cielo asciende,
se ensanchan las cuatro paredes del cuarto
y sales para insuflarte aire
y dejas al unísono rápido-lento el reloj
transcurrir…
abrazar dicho abrazo de palabras,
compartir…
vivando la consciencia de la civilización en la que participas.
Igual de probable que reír desde la sonrisa,
igual de asequible que crecer desde el beso,
igual que miles de letras se expanden
si las dejas libres,
así, así igual, quizás, tú también expandas tu piel
y continúes el mestizaje de nuestra historia,
lances un puente infinito, tal como lo es el vínculo hispano:
descomunal y hermoso;
una línea indeleble,
etimológica,
que de un extremo es amor y del otro puro infinito
abierto
amándose.


Roberto Bragado Campano
BARCELONA