EL
SUEÑO DE LA ALQUIMIA SOBERANA
En
un recinto etéreo, hálleme yo, rey y alquimista, frente a un mapa que más era
espejo de mi alma. Sobre la mesa, Castilla, León y Andalucía, tres tierras que
el destino dispuso juntas, pero nunca fraternas.
Primero se me apareció un
soldado, la sangre aún fresca en su acero: «Majestad, toma el fuego de la
guerra, que todo lo purifica». Acaté, y el fuego ardió en los bordes del mapa,
mas no unió, sino que separó.
Después llegó un monje, su
mirada era de hierro y fe: «La cruz, Fernando, la cruz es la llave. Con ella,
todos te seguirán». Grabé cruces sobre los fragmentos, pero su peso rompió
aquello que debía sostener.
Por último, una mujer
velada, morisca en su porte, me tendió sus manos: «Agua, señor, agua que calme
y no abata». Tomé su consejo y vertí agua sobre el mapa, mas los colores
comenzaron a difuminarse, como si temieran el abrazo de la unidad.
De aquel experimento
surgió un espejo, y en él vi mi rostro partido en mil reflejos. Entonces supe
que la alquimia de la unión no es obra de reyes ni hombres, sino del tiempo que
con paciencia y lágrimas moldea lo imposible.
Desperté y entendí que mi
sueño era solo eso: un sueño.
Víctor David Manzo Ozeda
Seudónimo: Scardavino.
Nació en Durango (México).
Escritor, poeta y dramaturgo con más de cien publicaciones internacionales.
Ha sido ganador y finalista en numerosos certámenes de poesía, relato breve y microficción. Su obra fusiona crudeza lírica, crítica social y exploración existencial.
(XVIII Antología)
Seudónimo: Scardavino.
Nació en Durango (México).
Escritor, poeta y dramaturgo con más de cien publicaciones internacionales.
Ha sido ganador y finalista en numerosos certámenes de poesía, relato breve y microficción. Su obra fusiona crudeza lírica, crítica social y exploración existencial.
(XVIII Antología)
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