DE
TAL PALO, TAL ASTILLA
El mensaje que cubrió la corte de duelo y desgracia
llegó al alba cuando el sol aún no calentaba y la niebla ocultaba los campos.
Desde entonces, yo, el rey Fernando, guerrero victorioso en mil batallas, lloro
como un niño la muerte de la reina Berenguela en Burgos.
Conozco los estragos de la muerte, sé lo que es
perder a quien amas. Muy grande fue el duelo por mi primera esposa, la prudente
y bella Beatriz, hija y nieta de emperadores, madre de diez de mis hijos, entre
ellos Alfonso, esperanza del reino… y, sin embargo, hallé consuelo. Pero ahora
pierdo una madre y la regente que gobernaba con mano sabia mis reinos cuando la
guerra me apartaba de ellos. ¿Cómo llenaré este vacío que se abre ante mí? La
corona y el poder pesarán más sobre mi cabeza y mis hombros desde hoy.
Doña Berenguela me
dio la vida y los reinos que ahora son míos; para convertirme en rey de
Castilla renunció al trono que le correspondía. También la corona de León me
llegó de su mano, ¿acaso no fue ella quien la negoció con doña Teresa en
Benavente, evitando la guerra? Esa
misma mano que me sostuvo cuando aprendía a caminar y que me ha guiado treinta
años en las tareas de gobierno. Si celebro mis victorias socorriendo a los
menesterosos, si soy clemente con los vencidos y si sé que la palabra es más
útil que la espada con los enemigos internos, es porque ella me lo enseñó.
Por todo ello y para ser digno hijo de tan gran
reina, he acrecentado, en mucho más que cuantos me precedieron, las tierras de
Castilla y la gloria de cristiandad a costa de los infieles.
Florecía la primavera cuando la vi por última vez el año pasado. Disfruté de su necesaria compañía, me regaló consejos y el calor de su abrazo y sus besos al partir.
En las Huelgas Reales ha muerto la reina doña
Berenguela, mi madre, pero es todo el reino quien queda huérfano.
M.ª Teresa Becerra López
Nacida hace sesenta y un años en Ronda (Málaga), aunque actualmente reside en Antequera (Málaga).
Licenciada en Geografía e Historia por la Universidad de Málaga, ha ejercido como profesora de enseñanza secundaria durante treinta y seis años.
Desde hace unos meses escribe relatos de manera aficionada y ha sido reconocida como finalista en el I premio Puy du Fou de literatura y pintura y ha obtenido el segundo premio en el XXV concurso de relato corto Ochavada.
(XVIII Antología)
Florecía la primavera cuando la vi por última vez el año pasado. Disfruté de su necesaria compañía, me regaló consejos y el calor de su abrazo y sus besos al partir.
Nacida hace sesenta y un años en Ronda (Málaga), aunque actualmente reside en Antequera (Málaga).
Licenciada en Geografía e Historia por la Universidad de Málaga, ha ejercido como profesora de enseñanza secundaria durante treinta y seis años.
Desde hace unos meses escribe relatos de manera aficionada y ha sido reconocida como finalista en el I premio Puy du Fou de literatura y pintura y ha obtenido el segundo premio en el XXV concurso de relato corto Ochavada.
(XVIII Antología)
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