ATALAYA
DE MÁRMOL
De mi vientre nació un niño al que
pusimos de nombre Fernando, pero al que los castellanos apodaron como el Leonés
y los leoneses como el Castellano. Criatura de regios padres, pero sin más
destino que estirar sus días bajo las sombras de sus progenitores, largas como
atalayas de mármol. Pero la providencia es caprichosa, a la par que divina, y
quiso disponer en las manos de Fernando el cincel con el que un líder había de
esculpir un solo escudo sobre la dura piedra de dos tierras hermanas.
Primero fue coronado en Castilla
gracias a mis gestiones y, pese a su juventud, supo apaciguar a nuestro sufrido
reino de las terribles fiebres que sus luchas intestinas le provocaban. Tan
joven y tan sabio.
Pero no eran tiempos de dormirse
en los laureles. Las tierras del sur clamaban por tambores de guerra, y el rey
Fernando acudió en su auxilio, mordisqueando la vega del Guadalquivir y
erosionando las altas cumbres de Sierra Morena. Paso a paso, poco a poco.
Implantando el cristianismo allá donde antes reinaban los moros.
A la muerte de su padre, la corona
del reino de León reposó sobre su cabeza, reduciendo a cenizas el fuego que
enemistaba a dos hermanas y uniendo en un solo corazón sus almas heridas. Rey
Fernando III de Castilla y León: pacificador, reunificador y guerrero al mismo
tiempo.
Mas aún quedaba otra importante
batalla que librar para ser considerado como un grande de nuestra patria:
achicar la antigua al-Ándalus al reducido territorio del reino de Granada.
Y yo, doña Berenguela, confirmo la
veracidad de las proezas de tan magno «facedor de Españas», de la misma forma
que puedo asegurar que un día lo vi salir de mis entrañas.
Francisco Javier Parras Álvarez
Reside en Paterna (Valencia).
Premios: el XIII premio de relato corto Encarna
León; el VI certamen de microrrelatos 100 Palabras para la Igualdad; el III
concurso de literatura infantil Hortensia Roig y el I certamen A de Alzhéimer.
Publicaciones: 1911 Cosecha de una tierra sin arar y El valle
donde no se utilizaban los números negativos.
(XVIII Antología)
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