jueves, 30 de abril de 2026

ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES

 



«… El rey lo miró en silencio. Luego pidió que le trajeran el código legal de las Siete Partidas, que aún estaba en elaboración bajo el impulso de su hijo Alfonso. Consultó también los fueros antiguos y el testimonio de testigos cristianos y musulmanes. Los presentes guardaron silencio. Nadie se atrevía a interrumpir al rey mientras repasaba las leyes aún no sancionadas, pero que ya guiaban su conciencia…» (Lourdes Girón Anguiozar, pág. 82, «El perdón del enemigo»).


miércoles, 29 de abril de 2026

ANTOLOGÍA 2025: PONTEM, NON MURUM

 



PONTEM, NON MURUM

 

No fue empresa liviana, madre, juntar lo que nació escindido. Dos reinos, dos lenguas, dos memorias: en ocasiones dóciles como ríos mansos, en otras fieras cual bestias enfrentadas. Castilla fue mi cuna; León, mi sino. Siempre temí que amar a uno fuera deslealtad hacia el otro.
 
No, madre, no fue fácil reconciliar las crónicas de nuestros pueblos sin mancillarlas. ¿Qué me hacía creer que podría llevar sobre esta testa indigna el peso de dos coronas sin desfallecer? Y, sin embargo, con la gracia de Dios, lo hice. No con estrépito, sino con perseverancia. No por fuerza, sino con paciencia y oración.
 
Muchas veces, en las vigilias de la noche, pensaba en vos. En cómo urdisteis con recogimiento el trayecto de mi alma, guiándome con hilos invisibles hacia el buen camino.
 
Tal como me enseñasteis, procuré ser puente y no muralla. Hoy, al firmar como rey de Castilla y de León, no siento poder, sino temor: el de quebrar lo que tantas generaciones levantaron con lágrimas y fe.
 
Y si algún día alguien os inquiere por vuestro hijo, no digáis que conquistó ciudades. Decid más bien que fue siervo del Altísimo, piadoso con los suyos, justo en su obrar... y, si lo merece, que fue tenido por santo.
 
  
Elena B. R.
(XVIII Antología)
 
 

martes, 28 de abril de 2026

ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES

 



«… El arzobispo tomó la corona y pronunció la fórmula, pero en mi mente solo estaban las palabras que él me hizo jurar: “Si supieras guardar esta tierra, serías tan buen rey como yo. Y, si ganases más, mejor que yo”. Dije amén tres veces: una a Dios, otra a mi padre y otra a mí mismo. Él me sigue hablando. “Los reinos se ganan por la espada, mas solo la pluma los puede hacer perdurar”…» (Roberto M. Ballarín, pág. 80, «Postrimerías: infierno y gloria»).

 


lunes, 27 de abril de 2026

ANTOLOGÍA 2025: VOTO DE PIEDRA

 



VOTO DE PIEDRA

 
La piedra huele a humedad y a siglos. Camino entre columnas inacabadas, y el eco de mis pasos se alza como un rezo en la penumbra. La catedral aún es una promesa, como lo fue este reino, como lo es mi destino.
 
Mis manos, curtidas por la guerra, rozan el frío mármol del altar. Veo en él las sombras de los que han caído: caballeros envueltos en sangre, estandartes vencidos en el lodo. En la batalla, el acero choca como el rugido de tormentas; la carne arde como madera seca. La guerra es un fuego que devora, pero a veces de las cenizas nace la esperanza.
«Señor, dame fuerzas», murmuro.
Cierro los ojos y escucho el silencio. No el de la muerte, sino el de la construcción, el de la fe. La piedra y la madera esperan, como mi pueblo espera. He vencido, pero no solo con espada. No basta tomar una ciudad; hay que levantarla de nuevo.
Mañana Sevilla será mía. Hoy, me entrego a algo más grande que la guerra. Que este reino sea justo. Que la historia no me recuerde solo por mi acero, sino por lo que edifiqué.
Las velas titilan. La catedral aún no está terminada. Tampoco yo.
 
 
Evelyn Megias
Badalona, 1990. 
Economista por la Universitat de Barcelona.
Descubrió su vocación narrativa desde niña cuando los cuentos se convirtieron en su refugio y en una forma de entender el mundo.
Premios: II Concurso Markerrelatos (2024); el Premi Joles Sennell de conte infantil (2025) y el XXIII Premi Literari Solstici (2025), entre otros.
Participó en la edición especial Dioses y monstruos por los veintinueve años de Letralia. 
(XVIII Antología)
 
 

viernes, 24 de abril de 2026

ANTOLOGÍA 2025: EL SUSURRO DE LA RECONQUISTA

 



EL SUSURRO DE LA RECONQUISTA
 
El sol despierta las almenas,
tiñe de oro la Giralda.
Fernando camina despacio,
sus pasos pesan más que su espada.
No pide victorias,
ni coronas de laurel.
Pide paz,
que florezcan los campos secos,
que callen las espadas.
Ve a Alfonso, su hijo,
junto al estandarte de Castilla.
Le posa la mano en el hombro
y susurra:
«No somos dueños de la tierra, hijo.
Somos sus guardianes.
Recuérdalo siempre».
Y antes de entrar en Sevilla,
Fernando deja caer un puñado de tierra.
Un gesto humilde,
un recordatorio:
los reyes también se arrodillan
ante la historia.
 
  
Marina Díez Fernández
León, 1985.
Poeta, editora en Crisálida Ediciones y agitadora cultural. Fundadora de Mariposa Ediciones, impulsa libros con voz propia y apuesta por una edición cuidada.
Publicaciones: diez poemarios, entre ellos Lengua de bruja, Tequila y Versos a la deriva, donde mezcla lirismo, raíz rural y mirada feminista.
Compagina la escritura con la coordinación de festivales, talleres y recitales en los que la palabra se celebra en colectivo. 
(XVIII Antología)
 
 

martes, 21 de abril de 2026

ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES

 



«Las llaves de Córdoba cuelgan del aire en un gesto suspendido, como el último suspiro de un mundo que se disuelve. En la quietud de la mezquita, donde el eco de siglos se entrelaza con las sombras de lo sagrado, veo a Fernando III el Santo, su aureola de luz atrapando la gloria de un instante. Las llaves, frías y metálicas, como la mano que las sostiene, se entregan sin resistencia. ¿Quién las da y quién las recibe? No solo un monarca, sino la historia misma que se arrodilla ante un poder que viene de lo divino…» (Manuel Bermúdez Vázquez, pág. 78, «Las llaves de Córdoba»).


lunes, 20 de abril de 2026

ANTOLOGÍA 2025: DE TAL PALO, TAL ASTILLA

 



DE TAL PALO, TAL ASTILLA
 
 
El mensaje que cubrió la corte de duelo y desgracia llegó al alba cuando el sol aún no calentaba y la niebla ocultaba los campos. Desde entonces, yo, el rey Fernando, guerrero victorioso en mil batallas, lloro como un niño la muerte de la reina Berenguela en Burgos.
 
Conozco los estragos de la muerte, sé lo que es perder a quien amas. Muy grande fue el duelo por mi primera esposa, la prudente y bella Beatriz, hija y nieta de emperadores, madre de diez de mis hijos, entre ellos Alfonso, esperanza del reino… y, sin embargo, hallé consuelo. Pero ahora pierdo una madre y la regente que gobernaba con mano sabia mis reinos cuando la guerra me apartaba de ellos. ¿Cómo llenaré este vacío que se abre ante mí? La corona y el poder pesarán más sobre mi cabeza y mis hombros desde hoy.
 
Doña Berenguela me dio la vida y los reinos que ahora son míos; para convertirme en rey de Castilla renunció al trono que le correspondía. También la corona de León me llegó de su mano, ¿acaso no fue ella quien la negoció con doña Teresa en Benavente, evitando la guerra?   Esa misma mano que me sostuvo cuando aprendía a caminar y que me ha guiado treinta años en las tareas de gobierno. Si celebro mis victorias socorriendo a los menesterosos, si soy clemente con los vencidos y si sé que la palabra es más útil que la espada con los enemigos internos, es porque ella me lo enseñó.
 
Por todo ello y para ser digno hijo de tan gran reina, he acrecentado, en mucho más que cuantos me precedieron, las tierras de Castilla y la gloria de cristiandad a costa de los infieles.
Florecía la primavera cuando la vi por última vez el año pasado. Disfruté de su necesaria compañía, me regaló consejos y el calor de su abrazo y sus besos al partir.
 
En las Huelgas Reales ha muerto la reina doña Berenguela, mi madre, pero es todo el reino quien queda huérfano.
 
 
M.ª Teresa Becerra López
Nacida hace sesenta y un años en Ronda (Málaga), aunque actualmente reside en Antequera (Málaga).
Licenciada en Geografía e Historia por la Universidad de Málaga, ha ejercido como profesora de enseñanza secundaria durante treinta y seis años.
Desde hace unos meses escribe relatos de manera aficionada y ha sido reconocida como finalista en el I premio Puy du Fou de literatura y pintura y ha obtenido el segundo premio en el XXV concurso de relato corto Ochavada.
(XVIII Antología)
 
 

viernes, 17 de abril de 2026

ANTOLOGÍA 2025: EL SANTO GUERRERO

 



EL SANTO GUERRERO
 
 
Hallábase don Fernando inmerso en la enésima cruzada contra los sarracenos por tierras hispánicas, frente a las murallas de Alcalá de Guadaíra.
 
En un pequeño promontorio, desde donde lo divisaba todo, había situado su jaima real. Al fondo observaba la fortificación, el alcázar y las corachas. Bajos sus pies se extendían sus huestes acantonadas. Acá y acullá había trasiego de caballeros y soldados. Los peones protegían con empalizadas y fosos el vasto campamento; líneas de fundíbulos rodeaban las murallas, preparados para el decisivo asalto; detrás, el meandro del río Guadaíra y los lanceros reales aguardaban la huida de los fortificados llegado el caso.
 
Fernando sostenía en su vigorosa mano su espada Lobera, azote de los musulmanes, con la que su madre le nombró caballero y que blandiría sobre las cabezas de los infieles.
 
La hoja de acero reflejaba la luz que le cegaba, y la cruz de la empuñadura le procuraba la serenidad y el sosiego que permitirían a su alma ofrecer a Dios sus logros y conquistas.
 
Fernando III siempre agotó los caminos del entendimiento con sus enemigos hasta el límite. Prueba de ello, entre otras cosas, fue la imperiosa negativa a luchar contra su padre, rey de León.
 
Su reinado cambió el curso de la historia para llevarla hasta la construcción de la España que se nos dio y que conocemos. 
 
 
Antonio Vallejo Parra
Nació en Fiñana (Almería) en 1958. En el año 1962 sus padres emigraron a Cataluña, donde vive desde entonces. Casado, padre de tres hijos, actualmente reside con su esposa en Vilanova i la Geltrú (Barcelona).
Bachiller y técnico de grado medio, ha sido policía durante cuarenta años. Ahora dedica su tiempo a la escritura. Participa asiduamente en certámenes literarios.
Publicaciones: Desde mi ventana azul (2023). Actualmente ha escrito una novela histórica de amor y superación que discurre desde inicios del siglo pasado hasta nuestros días. 
(XVIII Antología)
 
 
 
 
 
 

jueves, 16 de abril de 2026

ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES

 




«… De Compostela las viejas campanas, / a hombros de mil cautivos viajeras, / luminarias de sol en la mezquita, / mudas esperan que amanezca el alba / que soñaron los reinos y los hombres, / y repicar con nuevas notas santas…» (María Teresa Mendiguchía González, pág. 74, «Córdoba: un sueño de Fernando»).