
TIERRA
SANTA
¿Por qué llamarlo reconquista si es la primera vez que
cruzo este arco de herradura? Me entregan las llaves de la ciudad, como el
árbol que en su ocaso deja caer sus últimas hojas antes del inverno. Aquellos a
quienes consideramos infieles, adoradores de un dios distinto, aquí son
simplemente los habitantes de una ciudad que llaman Ishbiliya. Sevillanos, al
fin y al cabo. Y si entre estos muros ya no queda rastro de cristiandad, ¿qué
estoy reconquistando? ¿Acaso la tierra tiene la capacidad de adorar a Dios por
sí misma, y yo vengo a liberarla de pisadas extranjeras? ¿O, quizá, el
extranjero soy yo?
Subo la calle empedrada, camino a un Gólgota inverso
sintiendo como a cada lado se amontonan turbantes y velos mirándome con temor.
Cargo también una cruz, pero no sobre los hombros; la alzo, triunfante, hacia
las estrellas que coronan la noche. Huele a especias. Distingo telas y
artesanía en los mercados que aguardan su apertura al alba. ¿Debería
expulsarlos de la ciudad, como hizo Jesús con los mercaderes del templo? Al
fondo, las casas de la judería se entreabren aguardando expectantes el peso
inevitable de lo que está por venir.
Desde el alminar de la mezquita, el río se despliega ante
mis ojos trayendo consigo los ecos de Córdoba. ¿Ha valido la pena tanta lucha?
Tres culturas y una fe. ¿Encontrará mi tumba espacio para tanto?
Está amaneciendo. La media luna se desvanece con la noche
mientras el sol, como una promesa cumplida, asoma por el horizonte.
Jorge Sánchez del Pino
Nació en la localidad sevillana de Marchena, actualmente
reside en Murcia.
Graduado en Administración y Dirección de Empresas por la
Universidad de Cádiz.
Aunque siempre ha mostrado un gran interés por la
literatura, se ha lanzado a escribir este último año, comenzando por
relatos cortos y participando en varios certámenes.
(XVIII Antología)