viernes, 7 de agosto de 2026

ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES

 





«… La Giralda, aún mora, vio izarse la cruz, / y el Guadalquivir entonó cánticos de victoria. / Sevilla abrió su corazón rendido y puro / bajo el estandarte del rey santo…» (Francisco Javier P. S., pág. 142, «La toma de Sevilla»).


miércoles, 5 de agosto de 2026

ASÍ ESRIBEN NUESTROS AUTORES

 



«… Sevilla, la plaza más deseada. Imagino la reciedumbre de los caballos cristianos desempedrando las calles con sus cabriolas y corvetas. Se dirigen al alcázar donde el caíd les aguarda en una sala suntuosa con techo dorado y paredes escaqueadas. Llegan las capitulaciones y Axataf entrega las llaves de la ciudad. Un mes de plazo para que los infieles la abandonen…» (Luis Miguel Carreras Jiménez, pág. 140, «La conquista de Ishbiliya»).


lunes, 3 de agosto de 2026

ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES

 




«… Creí que serías otro conquistador, / que tomarías mi alma con desprecio, / mas no buscaste oro, ni honor sin amor, / sino sembrar justicia en cada trecho…» (Paulina Nicolle, pág. 138, «La voz de la ciudad»).


viernes, 31 de julio de 2026

ANTOLOGÍA 2025: LA CATEDRAL DE FERNANDO



LA CATEDRAL DE FERNANDO
 
 
Sevilla luce ardiente y calurosa con los rigores de mayo. Hay un respetuoso silencio en sus calles. Ha muerto un rey.
 
No quiere vestimentas de lujos en su mortaja, solo un vestido de saco y una Biblia en sus manos. Ha muerto con la sagrada forma en su boca. Ha fallecido después de comulgar.
 
Ahora su cabeza reposa serenamente sobre un almohadón que lo sostiene, aupando su alma al cielo ante una ciudad que lo respeta, que lo admira y lo quiere. Justo a su lado está su espada, la que blandió, la que empuñó como el primer guardián del territorio castellanoleonés, ya unificado, ante el enemigo musulmán, al que venció en la ansiada reconquista llevando siempre por delante la cruz de Cristo.
 
La catedral ha abierto sus puertas para recibir a un hombre humilde y bueno que deja a una futura España en el camino propicio para que vuelva a ser cristiana por la gracia de Dios. Ya hay un santo más en el firmamento, caballero y siervo de María, ya hay un santo más en los altares de las iglesias. Así lo refrenda el santo padre Clemente por los siglos de los siglos.
 
Rezan castellanos y leoneses, rezan andaluces y murcianos, reza a sus pies afligido su hijo Alfonso, décimo en la dinastía, que será sabio para el mundo en los años venideros.
 
Siglos después un libro de historia estará abierto por una página del siglo xiii y un niño de cualquier parte de España empezará a conocer quién fue Fernando III el Santo.
 
 
 
Antonio B. R.
(XVIII Antología)


miércoles, 29 de julio de 2026

ANTOLOGÍA 2025: LO QUE NADIE ESCUCHÓ

 



LO QUE NADIE ESCUCHÓ
 
 
Tiembla el lobo en mi mano, lleno de viento. El mundo en retirada es una herida doliente en mi pecho. Muero, sí. Y dirán de mí que no fui un santo; añadirán que no reconquisté. ¿Qué importa el juicio de los hombres? Si tras contados latidos me espera la sentencia divina, y más temí cruzar acompañado las puertas de Sevilla que a solas este último umbral. Palabras mortales no interrumpirán los pasos que dé después de muerto.
 
Tras mi sombra quedan Córdoba, Jaén, Murcia, Sevilla. A Dios lego la unidad de dos reinos, inseparables en adelante con un mínimo artículo ceñido de laureles. ¿Qué importa lo que ellos digan? Si dejo la cruz en Sevilla y he tratado de hacer de mi hijo un hombre sabio. ¿Qué más pueden pedir de su rey, si por sus frutos lo conoceréis? Mas ahora solo resta un hombre aferrado a su espada, mientras la vida le abandona. Reinos, títulos, catedrales, promesas, silencios: nada de esto podré llevar conmigo. Nada partirá junto a mí.
 
Extiendo el brazo ofreciendo mi espada Lobera —en mano infante no hubiera pesado tanto como ahora me parece—, y busco entre mis labios el nombre de un hijo al que encomendar lo único que resta. Ya puedo partir en paz si es la voluntad del Señor.
 
 
Adrià Martínez Riera
Barcelona, 1994.
Ninguno por nombre, borgiano de espíritu.
Contable de oficio y escritor aficionado, practica desde hace años el relato corto y la narrativa breve, con especial interés por lo simbólico y lo onírico. En 2025 ha comenzado a presentar su trabajo a certámenes y concursos literarios.
Antologizado en el XII concurso de relatos Marbella Activa.
(XVIII Antología)
 
 


martes, 28 de julio de 2026

ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES

 




«… Sevilla, la joya del sur, se rendía tras meses de asedio. El río Guadalquivir ya no acarreaba víveres, solo irradiaba rumores de un cambio ineludible. En las murallas, los estandartes musulmanes ondeaban despidiéndose al compás que les marcaba el viento…» (Lilia González Sánchez, pág. 134, «La última bandera»).


lunes, 27 de julio de 2026

ANTOLOGÍA 2026: POSTRER HORA

 



POSTRER HORA
 
 
«Señor: me diste reino que no tenía, y honra y poder que no merecí; dísteme vida, ésta no durable, cuanto fue tu voluntad. Señor, gracias te doy y te devuelvo el reino que me diste con aquel provecho que yo pude alcanzar y ofrézcote mi alma» (Fernando III el Santo).
 
 
Señor, me diste reino, honra y poder,
incluso más de lo que merecía,
dísteme vida y esta vida mía
ya comienza, mi Dios, a anochecer.
 
Gracias te doy, Señor, en mi postrer
hora y ya nada más te pediría;
solo mi alma contrita ofrecería
si en tu cielo, mi Dios, la quieres ver.
 
Devuelvo todo aquello que me diste:
mi reino, mis conquistas, mi heredad…
pues ya solo tu amor para mí existe.
 
Dísteme cuanto fue tu voluntad
y, en mi muerte, Señor, yo no estoy triste,
pues solo anhelo ya tu santidad.
 
 
Alberto Luis Collantes Núñez
Madrileño, es un sonetista irredento y defensor a ultranza de la poesía clásica.
Premios y publicaciones: XIII Premio María Luisa García Sierra 2020 con el poemario Parténope y Ulises (de corte feminista y que trata de emular la Fábula de Polifemo y Galatea, de Góngora) y el Nélida Casado de poesía con su obra Cortejo de Luna. Su segunda novela, Salvar a Lorca, es una ficción sobre su admirado poeta granadino. Ha ganado también el Carlos Giménez (Paracuellos de Jarapa); el Clara Campoamor (Madrid); El desarme (Oviedo) y el Cristina de Arteaga (Tres Cantos).
(XVIII Antología)
 
 
 
 


viernes, 24 de julio de 2026

ANTOLOGÍA 2025: ENCOMIENDA AL AMANECER

 



ENCOMIENDA AL AMANECER
 
 
Señor de los cielos y de la tierra, hoy vuelvo a ceñirme a Lobera, no por ansias de conquista, sino por obediencia a tu designio. Antes de que el sol rompa el velo de la noche, encomiendo a ti mi alma, mis hombres y el futuro que aún no ha sido escrito. Cada amanecer que me es concedido es un peso nuevo sobre mis hombros, un llamado a velar por este reino que me has confiado.
No ignoro el rostro del enemigo. Son hombres como nosotros, nacidos de madre, amados por sus hijos, temerosos bajo las mismas estrellas. No luchamos por odio, sino por destino. Por la fe que nos sostiene, por el pueblo que confía en mis pasos, por el mañana que aún no existe y que hoy escribimos con sudor y sangre.

El alba se tiñe de rojo y yo, Fernando, tu siervo indigno, me dispongo a cruzar la llanura donde se alzarán los gritos de guerra. No temo a la muerte. Más veces he temido fallarte que perder la vida. Si hoy es mi hora, que así sea. Pero si me concedes la victoria, te prometo que no olvidaré a quienes caigan bajo el estandarte de la cruz, ni a los que, rendidos, pidan misericordia.
Bendice mis manos, fortifica mi ánimo y no permitas que el orgullo me ciegue. Solo tú eres la gloria. Solo tú el rey verdadero. Yo soy apenas un soplo, un hombre que marcha bajo la cruz al alba, dispuesto a morir si es tu voluntad.

 
Rosa María Carrión Sánchez
Córdoba, 1975.
Profesional de marketing con formación en diseño digital y comercio internacional.
Ha participado en varios certámenes literarios.
Publicaciones: la novelette La constante de Escher, autopublicada en Amazon. Actualmente trabaja en su primera novela.
(XVIII Antología)
 
 


jueves, 23 de julio de 2026

ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES

 





«… Fernando mira la torre moruna, / y en su alto silencio la brisa se entrega. / No hay espada más fiel que su rezo, / ni muralla que aguante su fe…» (Irene O. R., pág. 132, «La toma de Sevilla»).


martes, 21 de julio de 2026

ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES

 



«¿Por qué llamarlo reconquista si es la primera vez que cruzo este arco de herradura? Me entregan las llaves de la ciudad, como el árbol que en su ocaso deja caer sus últimas hojas antes del inverno. Aquellos a quienes consideramos infieles, adoradores de un dios distinto, aquí son simplemente los habitantes de una ciudad que llaman Ishbiliya. Sevillanos, al fin y al cabo. Y si entre estos muros ya no queda rastro de cristiandad, ¿qué estoy reconquistando? ¿Acaso la tierra tiene la capacidad de adorar a Dios por sí misma, y yo vengo a liberarla de pisadas extranjeras? ¿O, quizá, el extranjero soy yo?...» (Jorge Sánchez del Pino, pág. 130, «Tierra santa»).