viernes, 23 de enero de 2026

ANTOLOGÍA 2025: LA CRUZ Y LA ESPADA

 



LA CRUZ Y LA ESPADA

 
Sevilla, 1248.
 
Extraño las cartas de Luis, noveno rey de su nombre, que ya no llegan de Francia. Es primo mío y su madre, la reina doña Blanca, hermana de doña Berenguela, la mía, quien ya goza del Señor. Nos han educado de un modo tan similar, con tal embeleso en Dios y en la pobreza, con tal sangre de conquista, que uno parecemos. Yo, el mayor, atónito ante la perfección de su espíritu.
 
Luis parte ahora al mando de la Séptima Cruzada desde Aigues-Mortes, intentando llegar a Damieta, en Egipto, pues de nuevo ha sido tomada Jerusalén.
 
Yo procuré, Señor, devolverte las invadidas tierras, y que volteen las campanas en tu alabanza desde los que minaretes fueron. A ello, al temor de mis pecados y a la formación de mis hijos, he dedicado mi vida.
 
Me han relatado los cancilleres que el monarca inglés, Enrique III, es también devoto y llora durante los sermones, lo que me complace grandemente. Reza a san Eduardo el Confesor, como yo hago con san Isidoro. Toca a los que padecen escrófula y, por el poder del Altísimo, se curan muchos.
 
Nosotros somos ejemplo de nuestros súbditos y cuanto más cercanos a Dios, más se aproximarán ellos a él, y la modestia en los reyes, siendo más visible, hace frugales las cortes. Y el extender la fe, aun a costa de la vida, es obligación de quienes aguardan la consolación eterna.  
 
Así han arribado mis hombres al sur de la península: con la cruz en una mano y la espada en la otra. Con esta última nada es posible si la cruz no lo ha dictaminado así. Tal lo he observado en la providencia, que quiso hacerme rey, tras la desaparición de tantos herederos que me antecedían. No verán mis ojos, cuyo pábilo ya se extingue, una totalmente cristiana Europa. Pero mi hijo Alfonso lo hará. Así sea.
 
Yo, Fernando, rey por la gracia de Dios
 
 
Gloria Fernández Sánchez
Madrid, 1960.
Licenciada en Derecho y en Historia Antigua.
Ganadora de unos noventa premios literarios en la última década.
Ha publicado quince libros y fue parcialmente traducida al italiano y al alemán.
(XVIII Antología)

 


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