INTERPRETANDO VUESTRO MONÓLOGO
Ignotas, distantes, apreciadas tierras hispanas:
Yo sí
le pongo fecha a mi diciembre de ultramar en esta oscura y apartada orilla.
No
puedo ocultar que me causa tristeza esta frase vuestra: «Y de profundis nos
aflora que no hay contestación más aguda que un silencioso desprecio». Los
puntos suspensivos en esa frase los tendréis que poner vosotras. ¿Cómo podéis
hablar de cerrar un círculo siglos ha iniciado?
«-La
ilusión no se come -dijo la mujer.
»-No se
come, pero alimenta -replicó el coronel».
Qué grande Gabo, ¿verdad? Dos verdades que dialogan entre
sí, se preguntan, se reafirman hasta el anochecer, un día tras otro. El
estómago y el espíritu, dos naturalezas distintas que, representadas en la
condición humana, no siempre van de la mano. Dos planos vitales, sin contacto
alguno, mas todo relacionado. Qué extraña paradoja. ¿Religión? Religare es el
único nexo: la fe y la conducta. De lo ilimitado del alma a lo limitado del
organismo. Arriba y abajo. El cielo y el infierno. Del bocado desnaturalizado
de la manzana al poder absoluto. La mujer no dice que se quieran comer la
ilusión, pero el coronel ya tiene quien le escriba. Qué de vueltas dan las
Españas, las cabezas desancladas ya no recuerdan qué pasó una vez. Quizá
vuestros presentes son tan fugaces que nunca serán. Derviches alineados en
oración de mantras cinéticos. «Vuelta a aprender» y volvemos a aprender a
recibir. Ascetas de vuestros pensamientos, aprendices de humildades, esclavas
de vuestras palabras, solas, sin confianza «en». Parece mentira no poder
confiar en nada. Me declaro sin familia, apátrida. Esto último me da totalmente
igual, lo anterior casi lo mismo. Oración perfecta: la certeza de las otras
Españas sin nosotros, la certeza de España con vosotras.
Amén. Sed felices y no miréis a quién.
Luisa Fernanda
Rodríguez Lara
Filóloga
anglogermánica
Sevillana de
nacimiento
(IX Antología)
No hay comentarios:
Publicar un comentario