viernes, 4 de abril de 2025

TEMA PREMIO OROLA 2025: FERNANDO III EL SANTO

A falta de veintiséis días para que finalice el plazo del Premio Orola, seguimos contando contigo por si aún no te has puesto todavía con tus vivencias.

Te proponemos otra visión distinta de Fernando III. Si te interesa, aquí tienes el pódcast de la Cadena SER «Acontece que no es poco» con Nieves Concostrina a los mandos, seguro que te motiva lo suficiente para empujarte a escribir y mandarnos tus vivencias antes del 30 de abril. 




jueves, 3 de abril de 2025

ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES

 




«… El tiempo se desvanece y cada vocablo que escribo es un escalón más para crear una obra en castellano que esté a la altura de su madre, el latín, la lengua más perfecta que existe. Me alcanza el día y sigo con mi labor incansable, organizando conceptos, dividiendo en partes lo que es un todo demasiado complejo y construyendo puentes de significado que unan todos los territorios de nuestro reino…» (pág. 56, Gema Valdericeda Falcó, «Arquitecto de promesas»).


martes, 1 de abril de 2025

ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES

 




«… “Querido Antonio: Eres una oración subordinada a tu trabajo. No soporto más que tú seas el sujeto elíptico y yo la voz pasiva de nuestra relación. Muero por gozar entre tus párrafos de una conjunción copulativa, verbo con verbo. Nada me haría más adjetiva. Es hora de que te fijes en mis atributos. Mi aguante no es infinitivo: necesitamos conjugar. Te lo advierto, Elio Antonio, si no diptongamos pronto, en la concordancia de género y número de nuestro matrimonio va a entrar una tercera persona masculino singular”…» (pág. 54, Elena B. R., «Inmediata y gramaticalmente»).


viernes, 28 de marzo de 2025

ANTOLOGÍA 2024: BAJO LA GUÍA DEL ARTE MAYOR

 



BAJO LA GUÍA DEL ARTE MAYOR

 
Para Nebrija, el saber no era completo si no se expresaba con léxica propiedad, y en la elegancia del decir, en cada soneto, se encuentra la esencia del lenguaje y su verdad.
 
Bajo la luz de la luna, en el silencio de mi estudio, donde los libros antiguos susurran en la quietud, busco la esencia de la lengua en cada verso y arrullo, donde la gramática nace entre la pluma y la virtud. En el valle de la sintaxis, entre reglas y excepciones, donde los fonemas trazan constelaciones en el papel, danzan las palabras con sus múltiples conexiones en un rincón del idioma donde el orden es fiel. Dulce desafío que me acompaña en mi tarea guía mi mente en este viaje hacia la claridad, que cada sílaba y acento resuene con fuerza y sea la esencia de un lenguaje puro, sin ambigüedad. Bajo el manto de la gramática, entre reglas y preceptos, se encuentra la esencia de la lengua y su esplendor, un legado eterno que en mis estudios se despierta, un tesoro invaluable que nos guía hacia el honor. Que el eco de estas palabras resuene en cada mente como un faro que ilumina el camino hacia el saber, que inspire a los lingüistas en su búsqueda persistente y los lleve a descubrir el poder de entender y crecer.
 
 
Antonio Olmos Belmonte
Murcia.
Licenciado en Derecho e Ingeniería (ambas sin concluir).
Premios: ganador del II certamen literario Torre desde Quevedo y del IX concurso de microrrelatos de Godella; segundo clasificado en el III certamen Ciudad Rodrigo y en el X concurso de microrrelatos #escribirporderechos; tercer puesto, accésit y finalista en otros premios.
(XVIII Antología)
 
 
 

¿YA HAS ENVIADO TUS VIVENCIAS AL PREMIO OROLA?

 


miércoles, 26 de marzo de 2025

ANTOLOGÍA 2024: UNA BABEL EN CASTILLA

 



UNA BABEL EN CASTILLA

 
Mayo de 1493. Elio Antonio de Nebrija sentado a una mesa, próxima a un ventanal, sobre ella varios volúmenes de su Gramática, hojas de papel en blanco, otras escritas y un tintero con varias plumas. Cuando llevaba un rato escribiendo, entró en la estancia una mujer.
 
—Buenos días nos dé Dios, doctor Nebrija.
—Quiéralo Dios, doña Blanca.
—Siempre estáis trabajando... cuando no leéis, escribís; cuando no dais clase, corregís las hojas impresas que os traen de la imprenta...
—Señora, ese es mi trabajo.
—Vaya trabajo —dijo ella con un punto de desdén—. Si todos sabemos castellano sin necesidad de aprender las normas que se establecen en la Gramática, ¿para qué se necesita ese libro?...
 
No era la primera vez que le planteaban esta cuestión, que él quiso zanjar explicando por qué decidió escribir la Gramática castellana.
—Señora, en Castilla hay una especie de Babel... La reina Isabel habla castellano y aprendió de su madre el portugués. El rey Fernando habla castellano y también las lenguas de sus territorios aragoneses. Los judíos conversos dicen que, en secreto, siguen hablando su lengua y los moriscos también siguen utilizando la suya. Con tal profusión de lenguas, usadas indiscriminadamente, se mezclan las palabras de unas y otras, por lo que es necesario clarificar su uso correcto; de ahí mi interés por escribir la gramática del castellano. —Doña Blanca escuchaba con atención y Nebrija continuó—: Como sabéis, Colón ha vuelto de su viaje trayendo de aquellas islas gentes diferentes a nosotros; para entendernos, nada mejor que enseñarles el castellano y ahí está mi Gramática que ayudará a su difusión en aquellas tierras lejanas e ignotas.
 
Nebrija acertaba: el castellano se convertiría en la lengua del imperio.
 
 
 
Enrique Martínez Ruiz
Nacido en Jódar (Jaén), reside en Obeilar (Illora, Granada).
(XVIII Antología)
 
 
 
 

martes, 25 de marzo de 2025

«RE-VIVENCIAS»: AFINIDAD

 



AFINIDAD
(1973, Tomo IV)
 
Afinidad entre tú y yo,
que nos hace partícipes de algo misteriosamente común.
 
Afinidad de sentimientos que nos hace sentirnos hermanos.
 
Afinidad de ideas,
que ofrece a nuestra inteligencia un lenguaje que une e identifica.
 
La afinidad es algo importante
porque supone y respeta la peculiaridad indiscutible de cada uno.
 
Tener afinidades es tener zonas comunes en la sangre,
en el idioma, en la religión, en las ideas,
en los sentimientos, en las aficiones…
 
Me gusta encontrar afinidad en las personas.
 
La afinidad nos aproxima y nos hace sentirnos como viejos amigos.
 
Cuando se busca la afinidad, se demuestra buena voluntad.
 
Si el hombre no busca la afinidad, está enfermo,
busca la soledad o es un egoísta.
 
Sentir afinidad es como sentirse atraído
por algo muy querido que llevamos dentro y que apreciamos en otro.
 
¿Será el amor, será la verdad, será la fe?
 
Cuando descubrimos la afinidad,
se deshace el muro de la incomprensión y de la incomunicabilidad.
 
La generosidad se reconoce fácilmente a través
de la capacidad de encontrar y crear afinidades con las personas.
 
Afinidad es solo una palabra pero muy hermosa…
 
 

ASÍ ESCRIBEN NUESTROS AUTORES

 




«… Dame fuerza, Dios mío, para vencer estas afrentas, a estos años gastados, donde miro hacia atrás y solo me veo trabajando, escribiendo, leyendo. Mis búsquedas, incansables, fueron las de la justicia y la verdad, y en muy pocas bocas y menos páginas las encontré en su debido brillo. Creí en el humanismo científico, como un pionero y el mayor poseso, solo para mi gusto. Mi lucha fue la ciencia de la lengua y de las humanidades. Si acaso, a rachas, falseé mi genealogía como un mero juego frente a tanto pedante…» (pág. 52, Diego M., «El anónimo»).