LA
TUMBA Y EL TIEMPO
Frente a la urna de plata que aloja los restos de
Fernando III, algo en mí se quebró. No era asombro, ni devoción, era el peso de
los siglos que me interpelaban silentes. También pudo ser el vértigo de estar
ante un rey que murió santo, o un santo que gobernó con la firmeza de la espada
implacable.
En la capilla real el silencio era espeso, antiguo,
secular. Me aproximé prudente, casi temiendo que las losas del suelo se
quejaran. Había inscripciones en latín. Santo. Rey. Justo. Cruzado. Otra vez el
escalofrío: ¿cómo se mide la justicia cuando hay tanta sangre derramada? ¿Cómo
se reza antes de ordenar matar y guerrear por Dios?
Saqué de la mochila un facsímil de un códice medieval y
lo abrí. Quería agarrarme a algo aunque fuera tan intangible como el relato
colorido de la historia sobre un papel. En un margen, entre glosas del
personaje, alguien había anotado: «Justo hasta el dolor, creyente hasta el
temblor». Deslicé un dedo sobre esa frase mientras meditaba su significado.
Entonces lo vi, sin los ojos. No al rey de las crónicas,
sino al hombre: de rodillas en la penumbra de una tienda de campaña, con las
manos crispadas sobre un devocionario, suplicando no traicionarse. Lo imaginé
fatigado, mirando hacia su interior. Sin duda, entendía que conquistar no
bastaba si el alma no sobrevivía al reino, que el primero pesa más ante el
Creador que el segundo.
Al abandonar el lugar, entendí que la esencia de aquel
monarca se destiló en el temblor de sus preces solitarias, en las dudas fugaces
que marcaban su rostro antes del combate, en los instantes mínimos donde el
poder cedía ante lo humano. Eso flota aún en el aire, como un perfume antiguo
que se resiste a desaparecer. Lo demás —las conquistas, los honores, los himnos—
son ecos que se extinguen con el tiempo.
Antuán de Torre
Las Rozas (Madrid), 1962.
Traductor y licenciado en Bioquímica.
Autor del libro de relatos Trasuntos
propios (febrero 2025), combina su pasión por las palabras, la
traducción y la creatividad en Lectureo.com,
su espacio dedicado a la lectura y la traducción editorial.
(XVIII Antología)
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