EL
PERDÓN DEL ENEMIGO
Tras la toma de Córdoba en 1236, uno de sus nobles
—envalentonado por el fervor de la victoria— capturó a un alfaquí musulmán
acusado de haber colaborado con la defensa de la ciudad. Lo presentó ante su
rey, Fernando III, con la intención de ejecutarlo públicamente. El sabio, de
mirada firme, pero sin arrogancia, no suplicó. Solo pidió ser juzgado conforme
a la ley.
El rey lo miró en silencio. Luego
pidió que le trajeran el código legal de las Siete Partidas, que aún estaba en
elaboración bajo el impulso de su hijo Alfonso. Consultó también los fueros
antiguos y el testimonio de testigos cristianos y musulmanes. Los presentes
guardaron silencio. Nadie se atrevía a interrumpir al rey mientras repasaba las
leyes aún no sancionadas, pero que ya guiaban su conciencia.
Fernando meditó con la mirada fija en el pergamino y el alma atenta a algo más
alto que la política. Finalmente, alzó la vista y declaró:
—No será la sangre quien me haga justo, sino la verdad —y
añadió con voz serena—:
Este hombre defendió su ciudad como tú defenderías la tuya. No es traidor, es leal a su mundo. Y la lealtad, aunque no sea a mi causa, no puede ser delito.
Ordenó su liberación inmediata, y lo escoltaron hasta la
puerta con dignidad. El alfaquí, al cruzar el umbral, se volvió y dijo:
—Hoy vi reinar la justicia.
El noble protestó indignado.
—¡Es enemigo del reino, mi señor!
Fernando respondió:
—Ya no. Hoy ha sido juzgado y hoy es libre. Si no protegemos al vencido, no merecimos la victoria.
Aquella decisión no llenó plazas ni buscó vítores, pero
se susurró en sinagogas, madrasas y templos. No fue popular, fue eterna. No fue
aclamada, fue sagrada. Y el cielo, en silencio, la escribió entre sus
prodigios. Y en ese instante, sin relámpagos
ni milagros, la justicia se volvió oración.
Lourdes
Girón Anguiozar
Doctora en Arqueología (UCA), especialista en cerámica romana, arqueología clásica y estudios de género. Ha participado en excavaciones en Pompeya, Italia, Sicilia y la bahía de Cádiz, y ha dirigido proyectos internacionales en Italia. También ha coordinado cursos de arqueología subacuática y ha centrado parte de su investigación en el papel de las mujeres en la arqueología.
Publicaciones: La villa de las diosas (2022), una novela con enfoque histórico y feminista.
(XVIII Antología)
Este hombre defendió su ciudad como tú defenderías la tuya. No es traidor, es leal a su mundo. Y la lealtad, aunque no sea a mi causa, no puede ser delito.
—Hoy vi reinar la justicia.
El noble protestó indignado.
—¡Es enemigo del reino, mi señor!
Fernando respondió:
—Ya no. Hoy ha sido juzgado y hoy es libre. Si no protegemos al vencido, no merecimos la victoria.
Doctora en Arqueología (UCA), especialista en cerámica romana, arqueología clásica y estudios de género. Ha participado en excavaciones en Pompeya, Italia, Sicilia y la bahía de Cádiz, y ha dirigido proyectos internacionales en Italia. También ha coordinado cursos de arqueología subacuática y ha centrado parte de su investigación en el papel de las mujeres en la arqueología.
Publicaciones: La villa de las diosas (2022), una novela con enfoque histórico y feminista.
No hay comentarios:
Publicar un comentario